RDÉ DIGITAL, MADRID ESPAÑA.-Cada 23 de julio se conmemora el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines, una fecha impulsada desde 1986 por la Comisión Ballenera Internacional (CBI) con el fin de generar conciencia sobre la importancia de estos cetáceos para el equilibrio del ecosistema marino.
Ambos pertenecen al orden Cetacea y se destacan no solo por su inteligencia y tamaño, sino también por los valiosos servicios ecológicos que ofrecen a los océanos. Este año, la fecha se ve marcada por una alerta ambiental: en menos de un mes, se registraron cuatro ballenas muertas en las costas de Argentina y Brasil, lo que ha encendido las alarmas entre científicos y conservacionistas.
Estos son comportamientos y curiosidades que muestran por qué delfines y ballenas son esenciales para la vida en el planeta:
Las ballenas son ingenieras del ecosistema, almacenan grandes cantidades de carbono en sus cuerpos y, a través de sus heces ricas en hierro y nitrógeno, fertilizan el océano y estimulan el crecimiento del fitoplancton, base de la cadena alimenticia marina. Este proceso contribuye significativamente a capturar CO₂ de la atmósfera.
Los delfines pueden dormir con un solo hemisferio cerebral. El delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) duerme con solo una mitad del cerebro a la vez y mantiene un ojo abierto para vigilar a su grupo y detectar depredadores, según WWF. Este fenómeno se llama sueño unihemisférico.
La ballena azul es el animal más grande del planeta
Puede medir hasta 30 metros y pesar 180 toneladas. Es incluso más grande que cualquier dinosaurio conocido, y su dieta se basa casi exclusivamente en kril.

Algunos delfines utilizan herramientas. En Shark Bay, Australia, se ha observado a delfines usar esponjas marinas sobre sus hocicos para protegerse al buscar comida entre rocas afiladas. Es uno de los pocos casos documentados de uso de herramientas en animales marinos.
Algunas ballenas no se alimentan durante meses, las ballenas jorobadas del hemisferio sur migran miles de kilómetros sin comer, sobreviviendo gracias a la grasa acumulada. Este ayuno puede durar hasta siete meses y medio.

El sonido es vital para los cetáceos
Ballenas y delfines dependen del sonido para comunicarse, cazar, orientarse y sobrevivir. La contaminación acústica marina por tráfico, perforaciones o exploraciones afecta gravemente su bienestar.
Emiten clics, chillidos y silbidos que usan para comunicarse y guiarse con ecolocalización. Esta sofisticada comunicación es comparable en complejidad a la del lenguaje humano.
Algunas especies pueden vivir más de 200 años, como las ballenas boreales pueden superar los 200 años, y ciertas orcas más de 100. Esto las convierte en verdaderos testigos vivientes del cambio ambiental.
Los delfines pueden formar supergrupos
Cuando hay mucho alimento o en época de apareamiento, se han observado supergrupos de miles de delfines, aunque de forma temporal.
Incluso muertas, las ballenas fertilizan el mar
Cuando una ballena muerta se hunde, su cuerpo se convierte en una fuente de alimento que puede sostener vida marina durante décadas.

Preocupación por la muerte de ballenas en el Atlántico Sur
En las últimas semanas, cuatro ballenas fueron halladas muertas en las costas de Argentina y Brasil. Dos de ellas eran ballenas sei, una era una jorobada, y la otra aún no ha sido identificada. En diálogo con Infobae, la bióloga del Conicet Laura Prosdocimi señaló que algunos de los ejemplares podrían haberse separado de su grupo por factores meteorológicos y varado en la costa.
En Brasil, una ballena jorobada apareció muerta en Río de Janeiro, y se rescataron otras dos atrapadas en redes en São Paulo. El biólogo Mariano Coscarella del CESIMAR-CONICET advirtió que aún no hay evidencia de que los animales hayan sido afectados por un derrame, y probablemente nunca se conozcan las causas exactas.

