RDÉ DIGITAL, WASHINGTON.- El acuerdo comercial entre la UE y EE.UU. Entró en vigor este miércoles. Además, marca una nueva etapa en las relaciones económicas entre ambos bloques. El pacto busca fortalecer el intercambio de bienes industriales. Asimismo, evita una nueva escalada en la disputa arancelaria.
El convenio permite que Estados Unidos exporte bienes industriales a la Unión Europea sin pagar aranceles. A cambio, Washington aplicará un gravamen del 15 % a la mayoría de los productos europeos.
El acuerdo fue alcanzado hace casi un año. En ese momento, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, negoció los términos con el presidente estadounidense, Donald Trump. De esta manera, ambas partes evitarán la imposición de un arancel del 25 %.
Los retrasos
La entrada en vigor no fue inmediata. Por el contrario, el Parlamento Europeo suspendió el proceso en dos ocasiones.
La primera pausa ocurrió en enero. Entonces, la decisión respondió a las amenazas arancelarias lanzadas por Estados Unidos. Estos surgieron durante la controversia sobre Groenlandia.
Más adelante, la Eurocámara volvió a congelar el acuerdo. Además, esa medida se produjo después de un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos. El tribunal declaró ilegales varios aranceles globales impuestos de forma unilateral.
Finalmente, el Parlamento Europeo aprobó el pacto. Sin embargo, antes de negociar varias salvaguardias con los Estados miembros. En consecuencia, la Unión Europea podrá suspender el acuerdo si Washington incumple los compromisos asumidos. También podrá hacerlo si las importaciones afectan gravemente a la industria europea.
El Acuerdo incluye garantías
El texto contempla nuevas condiciones para proteger a ambas partes. Por ejemplo, Bruselas podrá revisar el convenio si Estados Unidos no reduce al 15 % los aranceles sobre el acero y el aluminio.
Además, el acuerdo tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2029. No obstante, la Comisión Europea podrá proponer una prórroga si las condiciones lo justifican.
La entrada en vigor se produjo pocos días antes del ultimátum fijado por Washington. Mientras tanto, ambas partes continuarán supervisando la aplicación del pacto.
Por su parte, el portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, afirmó que el objetivo es garantizar el cumplimiento total de los compromisos acordados. De igual forma, aseguró que Bruselas seguirá trabajando con Estados Unidos para desarrollar una relación comercial estable y previsible.

