RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– El vicepresidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Manuel Cabral, advirtió que el principal problema del sistema eléctrico nacional sigue siendo la distribución, lo que genera pérdidas anuales estimadas entre US$1,600 y US$1,800 millones para la economía dominicana.
Cabral explicó que estas pérdidas se deben a fraudes, deficiencias técnicas, fallas en la comercialización y en las redes eléctricas, lo que impacta directamente el desarrollo del país.
“Son recursos que el Estado deja de invertir en áreas clave como salud, educación o infraestructura”, sostuvo.
Distribuidoras con pérdidas inaceptables
Cabral señaló que algunas empresas distribuidoras, como EdeEste, operan con niveles de pérdida que rondan el 50 %, una cifra que consideró “inaceptable”.
Añadió que, pese a las pérdidas, estas empresas deben pagar por completo la energía adquirida a las generadoras, así como a la compañía de transmisión.
“Entre lo que reciben y lo que logran cobrar, está esa pérdida. Pero igual hay que pagarles a las generadoras y cubrir toda la cadena del sistema”, enfatizó.
Evolución de la matriz energética
El ejecutivo destacó que en los últimos 25 años la matriz de generación eléctrica ha avanzado significativamente.
“Antes, el 90 % de la energía se generaba con derivados del petróleo. Hoy es solo un 10 %. Un 41 % proviene del gas natural y un 21 % ya es renovable”.
No obstante, alertó sobre los desafíos técnicos que plantea la integración de energías intermitentes como la solar y la eólica, particularmente por su variabilidad durante el día.
El rol de las baterías y reformas necesarias
Cabral subrayó la necesidad de incorporar baterías inteligentes que permitan almacenar la energía generada en horas pico y utilizarla durante la noche.
“Las baterías se mueven en microsegundos y serían clave para estabilizar el sistema”, dijo.
También consideró urgente una actualización del marco legal y regulatorio que permita a nuevos agentes instalar bancos de baterías a gran escala y brindar servicios al sistema.
Generación distribuida y equidad regulatoria
En cuanto al uso de paneles solares residenciales, Cabral reconoció que, aunque la tecnología es más accesible, persisten retos regulatorios.
“Quien no instale paneles, terminará cargando con el costo de mantener la infraestructura”, advirtió.
Agregó que se trabaja en un nuevo reglamento desde la Superintendencia de Electricidad para optimizar la generación distribuida.
Finalmente, informó que este año se prevé la entrada de 600 megavatios de energía solar a gran escala, lo que afianza el compromiso con una matriz energética más limpia y sostenible.

