RDÉ DIGITAL, HAITÍ (EFE).- Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado este jueves sobre una posible catástrofe humanitaria en Haití, donde la violencia, atribuida principalmente a bandas criminales, sigue empeorando.
En 2024, la violencia se cobró la vida de 5,601 personas, lo que representa un aumento de mil víctimas en comparación con el año anterior.
La organización advirtió que, sin una respuesta urgente, la situación podría continuar deteriorándose, afectando gravemente a miles de personas ya desplazadas y vulnerables.
Según Christophe Garnier, coordinador general de MSF en Haití, el plan de respuesta humanitaria se enfrenta a una grave falta de financiamiento, a pesar del creciente conflicto y los desplazamientos masivos que están forzando a miles de haitianos a refugiarse en campamentos improvisados, donde el acceso a servicios básicos como agua potable y saneamiento es extremadamente limitado.
Desde el 24 de febrero, MSF ha observado un aumento significativo de la violencia en Puerto Príncipe, especialmente en áreas controladas por grupos armados.
En tan solo una semana, sus equipos atendieron a 314 pacientes en el centro de urgencias de Turgeau, de los cuales 90 fueron víctimas directas de la violencia, el doble de lo que es habitual. Algunos pacientes han tenido que ser trasladados a otros hospitales debido a la necesidad urgente de cirugía.
Además de la violencia, los desplazamientos forzados continúan aumentando. Desde el 14 de febrero, más de 24,000 personas han huido de sus hogares debido a los ataques en varios barrios de la capital, y se estima que más de 180,000 personas están actualmente desplazadas en más de 140 campamentos.
Estas personas sobreviven en condiciones precarias, donde el acceso al agua potable es extremadamente limitado, con algunas familias recibiendo solo un litro de agua al día, muy por debajo de los 15 litros recomendados por persona en situaciones de emergencia.
A raíz de la suspensión de financiamiento por parte de Estados Unidos, muchas organizaciones humanitarias, incluida Solidarités International, han tenido que reducir o suspender la distribución de agua potable en estos campamentos. Ante esta crisis, MSF ha implementado un sistema de distribución de agua con camiones cisterna para abastecer a más de 13,000 personas en cuatro campamentos, aunque la organización advierte que no puede cubrir todas las necesidades.
Con la temporada de lluvias a la vuelta de la esquina, MSF teme que las condiciones de higiene empeoren aún más, aumentando el riesgo de brotes de epidemias, como el cólera, que ya ha sido un problema recurrente en el país.

