RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Este martes 11 de noviembre de 2025, un severo apagón dejó sin electricidad a gran parte de la República Dominicana, evidenciando nuevamente la fragilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Según el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED), su presidente, Celso Marranzini, confirmó la falla y señaló que los técnicos trabajaban “para restablecer el servicio en unas horas”. La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) explicó que el corte se produjo por la salida de una línea de transmisión y la desconexión simultánea de varias unidades de generación, un fenómeno conocido como “efecto en cascada”.
El impacto fue inmediato: semáforos fuera de operación, paralización del Metro y del Teleférico de Santo Domingo, caos vehicular, interrupción de servicios públicos y afectaciones en hospitales, comercios y residencias. En San Francisco de Macorís, Duarte, los residentes de barrios como Vista al Valle, Pueblo Nuevo y San Martín protestaron bloqueando calles y quemando neumáticos. Manifestaciones similares se registraron en Puerto Plata, Moca, La Vega y Santiago Rodríguez, reflejando la indignación ciudadana ante cortes prolongados y recurrentes.
Inversión millonaria y resultados insuficientes
Entre septiembre de 2020 y junio de 2025, el Gobierno destinó aproximadamente RD$ 344,855.5 millones al sector eléctrico, sin que ello garantice seguridad operativa real. A continuación, un resumen de las transferencias públicas y quejas ciudadanas:
| Año | Transferencias públicas | Reclamos por facturación eléctrica |
|---|---|---|
| 2020 | US$ 483.7 M | 34,949 |
| 2021 | US$ 828.6 M | 27,242 (hasta junio) |
| 2022 | US$ 1,596.4 M | Usuarios denunciaron facturas abruptas |
| 2023 | US$ 1,484.0 M | Más de 138,500 (2020‑jun 2023) |
| 2024 | US$ 1,769.1 M | ~72,000 (~30 % más que 2023) |
| 2025* | RD$ 42,003.07 M (ene‑jun) | 31,787 (primeros seis meses) |
*Cantidad parcial hasta junio de 2025.
Estas cifras muestran un aumento constante de la inversión pública, pero sin una reducción significativa de los apagones ni de las quejas de los usuarios. El sector ha logrado avances en la transformación de la matriz energética, alcanzando 24.5 % de participación de energías renovables y 7,400 MW en proyectos nuevos, pero la fragilidad persiste.
Historia de apagones masivos
Los cortes masivos no son nuevos. Desde 1988 hasta 2025, la República Dominicana ha registrado múltiples apagones nacionales, incluyendo años críticos como:
- 1989: 12 apagones por obsolescencia de plantas y escasez de combustible.
- 2005: Cinco apagones generales; uno ocurrió el 3 de octubre durante pruebas en la generadora Itabo.
- 2009: Dos apagones graves provocados por variaciones de frecuencia en San Felipe y salida del sistema de AES Andrés.
- 2015: Explosiones en subestaciones dejaron sin luz al país, afectando hospitales, aeropuertos y zonas industriales.
El apagón del 11 de noviembre de 2025 dejó sin energía a gran parte del territorio, afectando el Metro y el Teleférico, paralizando semáforos en avenidas principales y obligando a la evacuación de pasajeros. Las pérdidas macroeconómicas fueron estimadas en 22,385.37 MWh, equivalentes a RD$ 40,757,229.
Restablecimiento y medidas del Gobierno
Pasadas las 8:20 p.m., se inició un restablecimiento paulatino del Metro y el Teleférico, mientras que la extensión de la Línea 2 permaneció fuera de servicio. A las 2:20 a.m. del miércoles, el sistema cubría el 96 % de la demanda con 2,875 MW de generación. El Comité de Fallas investigará la subestación de San Pedro de Macorís, origen de la eventualidad.
El Gobierno implementó medidas de compensación, incluyendo transporte gratuito en Metro, Teleférico y OMSA, y extensión del horario de servicio hasta la medianoche. Sin embargo, el apagón demuestra que la transición hacia energías renovables y las inversiones millonarias solo tendrán impacto real si se fortalecen transmisión, respaldo, operación eficiente y monitoreo en tiempo real.
Hasta que esto no suceda, la República Dominicana seguirá enfrentando apagones, inversiones sin rédito y descontento ciudadano, perpetuando un patrón que se repite desde hace más de cuatro décadas.

