RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Aunque las aplicaciones de reparto fueron esenciales durante la pandemia al facilitar la vida de millones de dominicanos que no podían viajar, este tipo de servicio sigue operando sin regulación en la República Dominicana y hay quejas constantes de robo de alimentos y artículos, debido a la falta de pago de los clientes por parte de las empresas que los administran.
Las quejas más frecuentes de los usuarios dominicanos provienen de empresas como Pedidos Ya y Uber Eats, ya que muchos de sus conductores han acostumbrado no solo a comer la comida de sus clientes, sino también a robarse artículos destinados para un viaje específico.
La proliferación de estas herramientas que nos permiten acceder desde nuestros teléfonos inteligentes a una amplia gama de compras en tiendas que van desde supermercados, tiendas de conveniencia, farmacias, petshops y tiendas de bebidas para recibirlos en nuestros hogares ha generado una preocupación sobre la protección de los derechos de los consumidores.
De acuerdo con la directora jurídica de ProConsumidor, Johanna Calderón, han recibido un total de 372 reclamos y 51 denuncias, de las cuales Pedido Ya ha recibido 203 y también 40 denuncias. Por otro lado, Uber Eats recibió 136 reclamos y 11 denuncias.
una cantidad significativa debido a la falta de costumbre de los ciudadanos de solicitar formalmente la protección de sus derechos.
Varios empleados de N Digital dijeron que perdieron miles de pesos esperando una comida que nunca llegó porque uno de los conductores robó el producto y recibió una pequeña compensación de la empresa.
Sin embargo, esto no se limita a la entrega de alimentos. El servicio de paquetería también está incluido. Tenemos un caso del 13 de febrero pasado en el que se envió unas orquídeas por 4 mil pesos junto con una invitación. Ninguna de las dos se presentó.
Desde 2020, Proconsumidor ha solicitado un mecanismo de respuesta inmediata junto con los representantes de la plataforma para un plan de regularización que comenzó en enero de 2023.
“La mayoría de las plataformas ya tienen un mecanismo que si bien es cierto en principio te refieren a una máquina, pero sí se le ha exigido que si el consumidor no queda satisfecho con esa respuesta que le da ese esa máquina o ese robot, debe de haber un mecanismo de que se pueda comunicar con una persona como tal”, destacó Johanna Calderón.
El Congreso debería enfocarse en legislar proyectos que regulen todas las plataformas digitales que han hecho que nuestra vida sea más fácil. Hablamos de taxis y Air bnb, no solo de las aplicaciones de envío de comida y paquetes. De no ser así, sus clientes seguirán teniendo una mala impresión de estas herramientas.
En N Investiga, varios casos fueron recopilados con un común denominador: las quejas sobre el mal servicio que este tipo de aplicaciones brinda en este país sin una autoridad que se haga cargo de las pérdidas.

