RDÉ DIGITAL, TEHERÁN. Las fuerzas de seguridad iraníes detuvieron este viernes de forma violenta a Narges Mohammadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2023, durante una ceremonia en memoria del abogado Khosrow Alikordi, fallecido la semana pasada.
La activista estaba en libertad temporal desde diciembre de 2024.
Su organización informó en X que Mohammadi fue arrestada junto a otros defensores de derechos humanos. Entre ellos, la destacada activista Sepideh Gholian.
Detenciones múltiples
El esposo de Mohammadi, Taghi Rahmani, residente en París, confirmó la detención.
La fundación señaló que varios activistas también fueron apresados, entre ellos Hasti Amiri, Pouran Nazemi y Alieh Motalebzadeh.
Hasta el momento no hay más detalles oficiales.
Trayectoria de resistencia
Narges Mohammadi nació en 1972 en Zanjan. Estudió física y se convirtió en ingeniera, pero pronto se orientó al periodismo y al activismo.
En la universidad escribió sobre derechos de la mujer y fue detenida en dos reuniones del grupo estudiantil Tashakkol Daaneshjuyi Roshangaraan.
Posteriormente se unió al Centro de Defensores de los Derechos Humanos, fundado por Shirin Ebadi, Nobel de la Paz 2003, y llegó a ser vicepresidenta de la organización.
Una vida marcada por el acoso oficial
Mohammadi fue detenida por primera vez a los 26 años. Desde entonces ha sido encarcelada repetidamente por denunciar violaciones de derechos humanos, la opresión contra las mujeres y la aplicación de la pena de muerte en Irán.
Su esposo ha pasado 14 años en prisión por su propio activismo y vive exiliado con sus hijos gemelos, que no ven a su madre desde hace años.
Reconocimientos internacionales
La activista ha recibido numerosos premios, entre ellos:
- Premio Andrei Sajarov (2018).
- Premio Mundial de Libertad de Prensa de la ONU.
- Premio Guillermo Cano de la Unesco.
- Premio al Valor de Reporteros sin Fronteras (2022).
Kenneth Roth, exdirector de Human Rights Watch, la definió como “una voz indómita contra la represión del Gobierno iraní”.
Problemas de salud y denuncias de torturas
Desde 2012 su salud se ha deteriorado, con síntomas relacionados con epilepsia y complicaciones cardíacas.
Organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado torturas, malos tratos y la negación de atención médica adecuada.
En febrero de 2022 sufrió un ataque al corazón, pero las autoridades impidieron su traslado a un hospital.
Información desde la cárcel
Incluso encarcelada, Mohammadi ha documentado las condiciones de los presos en Irán.
Ha escrito artículos en los que describe situaciones de hacinamiento, maltrato y restricciones extremas.
RSF ha señalado que sus denuncias persisten pese a las represalias y su frágil salud.

