RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Un equipo internacional de astrónomos ha logrado un descubrimiento sin precedentes al identificar oxígeno en la galaxia más distante conocida, denominada JADES-GS-z14-0.
Este hallazgo, que está reconfigurando la comprensión científica sobre la formación de las primeras galaxias, podría acelerar el replanteamiento de las teorías sobre cómo evolucionó el universo primitivo.
La galaxia fue descubierta en 2024 y se encuentra tan lejos que su luz tardó 13.400 millones de años en llegar hasta la Tierra. Esto significa que los científicos pueden observarla tal y como era cuando el universo tenía menos de 300 millones de años, es decir, solo el 2% de su edad actual.
El descubrimiento se realizó gracias a los avanzados telescopios ALMA (Atacama Large Millimeter Array), ubicados en el desierto de Atacama, Chile, y que cuentan con la colaboración del Observatorio Europeo Austral (ESO).
Este hallazgo desafía las expectativas previas de los astrónomos, ya que la galaxia contiene una cantidad sorprendentemente alta de oxígeno, un elemento pesado, en comparación con lo que se pensaba que era posible en etapas tan tempranas de la formación del universo.
“Es como encontrar a un adolescente donde solo esperarías encontrar bebés”, comentó Sander Schouws, investigador del Observatorio de Leiden (Países Bajos) y primer autor del estudio, que fue publicado en la revista The Astrophysical Journal.
Schouws señaló que los resultados demuestran que la galaxia no solo se formó rápidamente, sino que también está madurando a gran velocidad, lo que sugiere que la formación de galaxias en el universo primitivo ocurrió mucho más rápido de lo que se pensaba anteriormente.
Este descubrimiento es particularmente significativo porque las galaxias jóvenes suelen estar compuestas principalmente de hidrógeno y helio, los elementos más ligeros.
A medida que las estrellas dentro de una galaxia evolucionan, crean elementos más pesados como el oxígeno, que luego se dispersan en la galaxia cuando las estrellas mueren. Los científicos habían asumido que, cuando el universo tenía solo 300 millones de años, aún era demasiado joven para albergar galaxias con una cantidad considerable de elementos pesados.
Sin embargo, los datos obtenidos por ALMA muestran que esta galaxia lejana contiene aproximadamente diez veces más elementos pesados de lo esperado para su edad.
Stefano Carniani, de la Escuela Normal Superiore de Pisa (Italia) y coautor del estudio, expresó su sorpresa por los resultados, señalando que abren una nueva perspectiva sobre las primeras fases de la evolución de las galaxias.
“Me sorprendieron estos resultados inesperados porque abrieron una nueva visión sobre las primeras fases de la evolución de las galaxias”, comentó Carniani, quien también es autor principal del artículo publicado en Astronomy and Astrophysics.
Además de su impacto en la comprensión de la formación de galaxias, el hallazgo de oxígeno en JADES-GS-z14-0 también permitió a los astrónomos mejorar la precisión de las mediciones de distancia de esta galaxia distante.
Aunque fue inicialmente descubierta con el telescopio espacial James Webb, la confirmación y determinación precisa de su distancia fue realizada por ALMA, según indicó Rychard Bouwens, miembro del equipo de investigación del Observatorio de Leiden.
El descubrimiento de oxígeno en esta galaxia, a una distancia tan remota, sugiere que las galaxias podrían haberse formado mucho más rápido de lo que se había previsto en los primeros momentos después del Big Bang, desafiando las ideas anteriores sobre la evolución del universo. La comunidad científica continúa analizando este hallazgo, que promete ofrecer nuevas claves sobre los orígenes del cosmos y la formación de las primeras estructuras en el universo.

