RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Los líderes que asuman el control del país el próximo 16 de agosto tendrían una oportunidad valiosa para impulsar un conjunto de reformas económicas que permitan dirigir a la sociedad dominicana hacia un crecimiento en favor de sus ciudadanos.
Así lo afirmó el economista y consultor empresarial, Henri Hebrard, quien sostiene que este conjunto de iniciativas implica una reforma fiscal, laboral, modificaciones a la Ley de Seguridad Social, reducción de la deuda pública y reformas en el sistema energético nacional, además de abordar muchos aspectos disfuncionales de la producción nacional.
“No es que haya una razón de emergencia económica, ni un peligro inminente tan grande que exija una reforma sí o sí”, ya que la economía del país está mejor que hace cuatro años.
Sin embargo, enfatizó que no hay un mejor momento para emprender estas reformas, dado que habrá un nuevo gobierno, y el costo político de no hacerlo sería mayor.
El economista dejó claro que estas reformas tienen como objetivo lograr que la economía siga creciendo, pero de manera que beneficie a la población.
Hebrard opina que el próximo gobierno debe buscar un consenso mínimo para impulsar el paquete de reformas, lo que puede lograrse con la colaboración de importantes sectores políticos y sociales estableciendo el propósito de las reformas.
“La coyuntura política será crucial con el ganador de las elecciones, quien deberá liderar estas reformas estableciendo un consenso básico. Esto se lograría centrando la reforma no en cómo, sino en lo que se quiere lograr; ¿para qué?… y en el tiempo”, sostuvo.
Está convencido de que bajo estos esquemas, se hace más fácil lograr consenso y determinar cómo llevarlo a cabo. Cree que la reforma fiscal no solo debe centrarse en los ingresos, sino que debe producir un aumento en las recaudaciones, pero no necesariamente implicando un aumento de las tasas.
“Como es fiscal, no tributaria, debemos revisar el tema de los gastos, los activos del Estado, la deuda, las evasiones y las exenciones”, indicó.
El consultor empresarial considera que la reforma fiscal debe ser mucho más amplia, agresiva y requerirá tiempo para su implementación, ya que no es cuestión de lograr resultados en dos años, sino un proceso de cinco a diez años.
Sin embargo, cree que debería producir resultados inmediatos en cuanto a reducir a la mitad los niveles de evasión del ITBIS.
Otra área que requiere atención es la Ley de Seguridad Social, que establece la creación de un seguro de desempleo, pero aún no se ha logrado resolver debido a cuestiones relacionadas con el Código Laboral y las AFP.
“Debemos resolver los problemas del sector salud y establecer un seguro de desempleo. En cuanto a la parte laboral, debe haber una forma de permitir una mayor inclusión de las empresas, ya que solo uno de cada tres empleos es formal en el sector privado”, expresó.
Considera que estos cambios deben buscar mejoras en las condiciones salariales y un régimen más favorable para las empresas pequeñas y micro, ya que la alta tasa de informalidad se debe en parte a que el sistema impositivo es muy costoso y no incentiva a la formalización.

