RDÉ DIGITAL, VENEZUELA (EFE).- Este sábado, autoridades del Gobierno venezolano se reunieron en Caracas para afinar los detalles de cara a la toma de posesión de Nicolás Maduro el próximo 10 de enero.
El presidente, que ha afirmado asumir el nuevo mandato presidencial para el período 2025-2031, ha enfrentado cuestionamientos sobre su reelección, que ha sido calificada de fraudulenta por la principal coalición opositora, Plataforma Unitaria Democrática (PUD).
El encuentro estuvo encabezado por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien estuvo acompañada por figuras clave del oficialismo como el ministro de Interior, Diosdado Cabello, y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.
Según una nota oficial difundida por la Vicepresidencia, Rodríguez destacó la importancia de «preservar la paz y la estabilidad» en el país, aunque los detalles sobre los preparativos de la ceremonia no fueron especificados.
En paralelo, el chavismo ha organizado un desfile en Caracas como parte de su convocatoria a «grandes marchas» en respaldo a Maduro. Las manifestaciones buscan mostrar apoyo al presidente electo ante las críticas de la oposición.
Por otro lado, el líder opositor Edmundo González Urrutia, quien asegura haber ganado las elecciones presidenciales, ha estado realizando una gira internacional en busca de apoyo para asumir la Presidencia. Durante su visita a Argentina y Uruguay, Urrutia reafirmó su posición y continuó su lucha por la legitimidad de su mandato, mientras el gobierno venezolano mantiene medidas de seguridad en el país.
El Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEO-FANB) ha desplegado 1.200 efectivos en diversas partes del país para «garantizar la paz» durante los días previos a la toma de posesión.
Además, la Policía Nacional ofreció una recompensa de 100.000 dólares por cualquier información sobre el paradero de González Urrutia, quien se encuentra exiliado desde septiembre de 2024.

