RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- A las 7:41 de la noche de este jueves llegó a la República Dominicana el secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, en un vuelo desde Puerto Príncipe que aterrizó en el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA).
Blinken, es el primer canciller estadounidense que llega al país en los últimos cuatro años. Arribó a la República Dominicana en el avión oficial del gobierno de Estados Unidos que le transporta tanto en su viaje a Haití como a Santo Domingo.
Se reunirá mañana con el presidente Luis Abinader con quien cumplirá la segunda parte de la agenda programada con las autoridades de ambas naciones.
Con la visita de Blinken a República Dominicana se recuerda que hace cuatro años vino al país su antecesor del Partido Republicano, Michael Pompeo, quien asistió a la toma de posesión del presidente Luis Abinader en 2020.
Blinken tiene programada una reunión con el mandatario dominicano este viernes en la que abordarán temas trascendentales en las relaciones bilaterales, tales como la economía, cambio climático, derechos humanos y laborales y la seguridad en la región, aspecto en el que Haití ocupará un lugar importante.
En Haití, el titular del Departamento de Estado se reunió con los líderes políticos, militares y policiales para discutir sobre la situación del país, el retorno a la democracia, y la reafirmación del apoyo de Washington al pueblo haitiano y al éxito de la misión liderada por Kenia.
La visita de Blinken concluye mañana cuando abandone la República Dominicana para retornar a Washington.
Haití, el gran proyecto de EE.UU. en el Caribe
La visita de Blinken a territorio haitiano sirvió este jueves para reiterar el compromiso de los Estados Unidos en el proceso para que Haití pueda proporcionar su propia seguridad, y con ello, retornar a la estabilidad.
Para lograr este ambicioso objetivo dada la situación actual del país caribeño, Washington se ha fijado su política en “fomentar las instituciones y las infraestructuras necesarias para para lograr bases democráticas sólidas y una reducción significativa de la pobreza mediante el desarrollo sostenible”.
Al fijar los puntos de su política hacia Haití, Washington recordó que es el mayor donante de asistencia humanitaria y de desarrollo.
En ese sentido, el gobierno estadounidense concedió 45 millones de dólares adicionales en asistencia humanitaria al país, golpeado por una crisis multidimensional desde hace unos años.
Consciente de que la cooperación bilateral entre EEUU y Haití es a largo plazo, Washington ha determinado que las áreas prioritarias incluyen el crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

