RDÉ DIGITAL, RIO DE JANEIRO.- El expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2022) recibió una muestra de apoyo durante la marcha que convocó en Río de Janeiro para defender la democracia y la libertad de expresión, en medio de una disputa entre la Justicia de su país y el magnate Elon Musk por censura y desinformación.
Bolsonaro estuvo acompañado por una multitud de seguidores que se reunieron frente a la playa de Copacabana, luciendo camisetas en verde y amarillo, los colores de la bandera brasileña, que se convirtieron en un emblema de patriotismo para los partidarios de Bolsonaro.
Sin embargo, la convocatoria en la capital fluminense, bastión político principal de Bolsonaro, fue considerablemente más pequeña que la realizada dos meses antes en São Paulo, donde unas 185,000 personas lo respaldaron en la Avenida Paulista.
El político llegó al evento confiado, ante las tensiones generadas por el magnate dueño de la red social X, luego de sus críticas a Alexandre de Moraes, el juez de la Corte Suprema de Justicia que lidera las investigaciones en su contra.
El juez, quien tiene a Bolsonaro en el punto de mira por su supuesta participación en el intento de golpe de Estado que buscaba derrocar al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en enero de 2023, fue acusado por el multimillonario de censurar las redes sociales.
Fue precisamente este tema el que ocupó el centro del discurso del líder de la ultraderecha brasileña, quien defendió la libertad de expresión y elogió a Musk, a quien elogió por “tener el valor de mostrar con algunas pruebas” hacia dónde se dirigía la democracia del país.
En su discurso, el expresidente se presentó como víctima de “la persecución” y “la cobardía” de aquellos que buscan apartarlo de la escena política, y arremetió contra el Gobierno de Lula, al que acusó de ser un “amante de la dictadura”.
Al igual que lo hizo en São Paulo, el ultraderechista volvió a defenderse de las acusaciones de “incitar” a sus seguidores a invadir violentamente las sedes de los tres poderes el 8 de enero del año pasado y pidió amnistía para quienes participaron en los actos, aunque evitó mencionar explícitamente al juez De Moraes o al tribunal supremo.

