RDÉ DIGITAL, PERÚ (EFE).- La presidenta de Perú, Dina Boluarte, anunció este lunes que está “pensando seriamente” en proponer la pena de muerte para los sicarios y extorsionadores, en un contexto de creciente violencia criminal en el país.
Durante la inauguración del año escolar, la mandataria expresó que está dispuesta a tomar medidas drásticas contra aquellos que, según ella, “manchan de sangre a familias que quieren a sus hijos”.
“A estos malditos asesinos les digo que estoy pensando seriamente en la pena de muerte, porque ningún sicario, ningún extorsionador podrá manchar de sangre a familias que quieren a sus hijos”, afirmó Boluarte ante un auditorio mayoritariamente compuesto por niños.
La declaración surge tras un reciente asesinato del cantante de un popular grupo de cumbia, quien fue víctima de un ataque armado en Lima, lo que ha conmocionado al país.
La presidenta aseguró que su gobierno no permitirá que más ciudadanos peruanos, especialmente aquellos que “honestamente trabajan”, sean víctimas de la violencia. Aunque no mencionó directamente el caso del cantante, la mandataria subrayó su compromiso con la seguridad y la protección de la ciudadanía.
La ola de criminalidad ha generado una creciente presión sobre el gobierno de Boluarte, y varios partidos políticos han exigido la renuncia del ministro del Interior, Juan José Santiváñez, tras el asesinato ocurrido el domingo. Además, los sondeos de opinión muestran un rechazo mayoritario hacia la gestión de la presidenta, lo que ha alimentado las críticas políticas.
En respuesta a estas críticas, Boluarte defendió su integridad, señalando que, aunque se le puedan “inventar historias y falsedades”, nunca podrán acusarla de recibir sobornos, en referencia a algunos casos de corrupción que continúan sin resolución.
Aunque la pena de muerte no se aplica en Perú desde la entrada en vigor de la Constitución de 1979, que solo la permite en casos de traición a la patria, Boluarte había planteado previamente la apertura de un debate sobre la aplicación de este castigo para delitos graves como la violación de menores.
El ministro de Educación, Morgan Quero, aclaró que la posible iniciativa será detallada en los próximos días y negó que se trate de una “medida populista”, argumentando que, por el contrario, es una respuesta “sentida por la población” ante el aumento de la criminalidad en el país.
El gobierno peruano también había anunciado en febrero que presentaría un informe sobre la discusión en torno a la pena de muerte, basado en audiencias públicas para recoger la opinión de la ciudadanía y las instituciones locales.
Perú ratificó la Convención Americana sobre Derechos Humanos en 1978, lo que restringe la aplicación de la pena de muerte. Según la legislación actual, este castigo solo es aplicable en casos de traición a la patria. Sin embargo, la propuesta de Boluarte marca un cambio significativo en el debate sobre la justicia y los derechos humanos en el país.

