RDÉ DIGITAL SANTO DOMINGO.– El proyecto Cacao Trade informó que, en el año cacaotero 2024 (octubre 2023-septiembre 2024), la agroindustria del cacao generó US$399.5 millones en divisas para la República Dominicana.
Sin embargo, el sector enfrenta un desafío clave: la regulación europea 1115 sobre productos libres de deforestación, que entrará en vigor en 2025 y exigirá a los productores demostrar que sus fincas no han sido objeto de deforestación desde el 31 de diciembre de 2020.
“Todo productor que no pueda demostrar eso no podrá exportar a Europa”, advirtió Eduardo Contreras, economista y coordinador del proyecto Cacao Trade.
Europa, mercado estratégico
Durante la charla “Producción y comercialización del cacao libre de deforestación”, realizada en Ágora Mall, Contreras destacó que Europa representa el 43 % del mercado mundial del cacao y que el país cuenta con una ventaja competitiva gracias a su producción orgánica certificada y al modelo de cultivo bajo sombra.
“El país tiene una gran oportunidad, porque aquí el cacao se cultiva, en su mayoría, de forma sostenible. Solo debemos demostrarlo, certificarlo y verificarlo”, puntualizó.
Requisitos de la nueva normativa
La norma europea demandará trazabilidad completa del cacao, mediante sistemas de monitoreo geoespacial y documentación detallada del origen de cada lote.
Para el ciclo 2025-2026, que inicia en octubre, se proyecta un incremento de entre 15,000 y 20,000 toneladas en la producción nacional, aunque se prevé una estabilización de precios tras el reciente desabastecimiento mundial.
“El reto es aprovechar los buenos precios actuales, pero también mejorar los niveles de rendimiento por finca”, señaló Contreras.
Proyecto Cacao Trade
La iniciativa, impulsada por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y la Fundación Cureza, busca preparar al sector para cumplir con las nuevas exigencias y garantizar que los beneficios lleguen directamente a los productores.
“Lo importante para los productores es cuánto llega a su bolsillo. Eso depende de la eficiencia en la finca, de cuánto valor capturan en la cadena y de su participación en esquemas de certificación que aumenten el precio final de su producto”, afirmó.
Contreras subrayó que el cacao dominicano tiene la responsabilidad de crecer sin deforestar y con justicia para quienes lo producen, en un mercado global cada vez más exigente.

