RDÉ DIGITAL, WSHIGTON.– El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ordenó este lunes el regreso inmediato de los legisladores a Washington, tras el avance en el Senado de un acuerdo bipartidista que podría poner fin al cierre del gobierno que ya lleva 40 días.
El Senado votó 60-40 para considerar un proyecto de ley de financiamiento, lo que Johnson calificó como “el inicio del fin de la pesadilla”. Aunque aún no hay fecha para la votación final, pidió actuar “lo más rápido posible”.
Moderados rompen el estancamiento
Cinco senadores demócratas —entre ellos Jeanne Shaheen, Maggie Hassan y Angus King— se sumaron a los republicanos para aprobar tres proyectos de gasto y extender la financiación hasta enero. A cambio, se realizará una votación en diciembre sobre los créditos fiscales de salud.
El acuerdo anula los despidos federales, garantiza pagos retroactivos y reembolsa a los estados que usaron fondos propios durante el cierre.
Tensión dentro del Partido Demócrata
El líder demócrata Chuck Schumer votó en contra del paquete, alegando que no defiende los subsidios de salud. Otros senadores, como Bernie Sanders y Chris Murphy, calificaron la decisión de “error”.
En la Cámara Baja, el líder Hakeem Jeffries culpó al Partido Republicano y a Donald Trump por el conflicto, mientras que el representante progresista Greg Casar consideró el acuerdo una “rendición”.
Consecuencias del cierre
El cierre ha afectado vuelos, ayuda alimentaria y pagos federales. Más de 2,000 vuelos fueron cancelados el domingo y millones de personas enfrentan retrasos en los beneficios del Programa SNAP.
El Banco de Alimentos del Área Capital informó que distribuye 8 millones de comidas adicionales, un 20% más de lo previsto, ante la falta de ingresos de los trabajadores públicos.
Debate sobre la salud y el futuro del acuerdo
El tema de los subsidios de salud sigue dividiendo al Congreso. Johnson afirmó que los republicanos están dispuestos a discutir una reforma de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, pero sin prometer una votación.
Mientras tanto, la presión aumenta para reabrir el gobierno antes del feriado de Acción de Gracias, cuando el transporte y la asistencia social enfrentarán su punto más crítico.

