RDÉ DIGITAL, CANADÁ (EFE).- La ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, advirtió este viernes en Washington que los aranceles que planea imponer el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, podrían desencadenar la mayor guerra comercial entre ambas naciones en décadas, con consecuencias negativas tanto para la economía canadiense como para los consumidores estadounidenses.
En una rueda de prensa, Joly destacó que estas tarifas tendrían un impacto “devastador” y subrayó la preocupación de Canadá por las implicaciones de estas medidas proteccionistas. “Estados Unidos iniciaría una guerra comercial contra nosotros, la mayor en décadas, con graves consecuencias para ambas economías”, afirmó la ministra.
Durante su visita, Joly sostuvo reuniones con líderes republicanos, incluidos Lindsey Graham y Jim Risch, así como con miembros del equipo de transición de Trump, para exponer los riesgos asociados a los aranceles.
Según explicó, muchos de ellos desconocían el alcance de las repercusiones económicas para los consumidores estadounidenses. “La reacción en Washington ha sido de sorpresa y preocupación al conocer los costos potenciales de estos aranceles”, señaló.
Mientras Canadá trabaja en una estrategia para evitar los aranceles o prepararse para responder, Joly destacó que en Estados Unidos se percibe “desorganización” debido al proceso de transición entre las administraciones de Joe Biden y Donald Trump.
En paralelo, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, presidió en Toronto la primera reunión del recién creado Consejo de Relaciones entre Canadá y Estados Unidos, compuesto por líderes empresariales, sindicales y políticos. El objetivo del organismo es asesorar al gobierno canadiense en la gestión de las relaciones bilaterales frente a los desafíos que plantea la próxima administración estadounidense.
Trudeau enfatizó la necesidad de preparación frente a las políticas comerciales de Trump y señaló que los aranceles propuestos afectarían tanto a canadienses como a millones de estadounidenses, poniendo en riesgo empleos y cadenas de suministro en ambos países.

