RDÉ DIGITAL, ESTOCOLMO.- China expresó este lunes su expectativa de “respeto mutuo y reciprocidad” en las conversaciones comerciales con Estados Unidos que se celebran en Estocolmo, Suecia. Esta tercera ronda de negociaciones tiene como objetivo extender la tregua arancelaria antes de que expire el 1 de agosto el plazo fijado por el expresidente Donald Trump para aplicar nuevos aumentos de tarifas a diversos socios comerciales.
Las banderas de ambos países ondeaban frente al Rosenbad, sede del gabinete del primer ministro sueco, marcando el inicio de dos días de diálogos clave entre las dos principales economías del mundo.
“Se espera que la parte estadounidense, junto con China, reduzca los malentendidos, fortalezca la cooperación y promueva el desarrollo estable, sano y sostenible de las relaciones bilaterales”, declaró Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
Aranceles en juego
Los aumentos arancelarios contemplados por EE.UU. varían entre un 10 % y un 50 % para productos brasileños, 30 % para México y hasta 35 % para Canadá. Si se concretan, los aranceles promedio sobre importaciones alcanzarían niveles no vistos desde la década de 1930, según el centro Budget Lab de la Universidad de Yale.
China y Estados Unidos ya habían rebajado los aranceles mutuos del 125 % y 145 %, respectivamente, durante encuentros anteriores en Ginebra y Londres. Sin embargo, la posibilidad de una nueva escalada preocupa a los mercados y amenaza con frenar la recuperación económica global.
Una tregua de 90 días
Las reuniones en Estocolmo buscan extender la actual pausa de 90 días acordada en mayo. Según el South China Morning Post, es probable que se logre una prórroga, lo que sería una señal de buena voluntad entre ambas partes.
“Desde las conversaciones de Londres, parece haber un cambio significativo en la estrategia de la administración estadounidense respecto a China”, dijo Emily Benson, directora de estrategia en Minerva Technology Futures. “Ahora se enfoca más en lo que es viable y en contener factores que aumenten la tensión.”
Estados Unidos ya ha conseguido algunas concesiones, como el levantamiento parcial de restricciones a las exportaciones chinas de tierras raras y el restablecimiento de acceso limitado a semiconductores de alto rendimiento.
Trump, la UE y otros países
Mientras tanto, otros países enfrentan desafíos más complejos. Brasil podría ser penalizado con aranceles debido a la situación judicial del expresidente Jair Bolsonaro. El presidente Lula da Silva calificó de “chantaje inaceptable” las amenazas de Trump.
México, por su parte, ha evitado nuevas sanciones gracias a su colaboración en temas migratorios, aunque EE.UU. critica la falta de resultados en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
Trump también anunció que la Unión Europea aceptó aranceles del 15 % tras una reunión con Ursula von der Leyen y se comprometió a invertir 600.000 millones de dólares en Estados Unidos, aunque no se precisó un calendario.
Países como Japón, Indonesia, Filipinas, Vietnam y el Reino Unido ya han cerrado acuerdos con Washington, pero enfrentarán subidas arancelarias de entre el 15 % y el 20 %.
El próximo gran paso en esta dinámica global será una posible reunión entre Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping, que podría definir el rumbo de las relaciones comerciales entre ambas potencias.

