RDÉ DIGITAL, CHINA.- China anunció este sábado la imposición de nuevos aranceles a productos agrícolas y alimentarios provenientes de Canadá, en un claro gesto de represalia por las medidas comerciales tomadas por Ottawa en octubre de 2023.
Según el Ministerio de Comercio de China, estos aranceles afectarán principalmente al aceite de colza, las tortas de residuos oleaginosos, los guisantes, los pescados y mariscos, y la carne de cerdo.
Los nuevos aranceles, que entrarán en vigor el próximo 20 de marzo, incluyen un incremento del 100 % en los aranceles al aceite de colza y productos derivados del guisante, así como un gravamen del 25 % a ciertos productos marinos y a la carne de cerdo.
Esta medida se produce como respuesta a los aranceles que Canadá impuso en octubre de 2023 sobre los vehículos eléctricos de batería (BEV) chinos, el acero y el aluminio provenientes del gigante asiático.
La decisión de Pekín llega después de que China presentara una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), acusando a Canadá de prácticas comerciales proteccionistas y de imponer medidas discriminatorias.
Según el Ministerio de Finanzas chino, los aranceles canadienses violan gravemente las normas internacionales de comercio y afectan los intereses legítimos de China.
El conflicto comenzó cuando el gobierno canadiense, bajo la dirección del primer ministro Justin Trudeau, decidió imponer un arancel del 100 % a los vehículos eléctricos de batería importados desde China, además de un gravamen del 25 % sobre el acero y el aluminio de origen chino.
Trudeau defendió estas medidas argumentando que tenían como objetivo contrarrestar la “sobrecapacidad” en la producción de China, que considera una estrategia impulsada por el Estado, similar a las políticas adoptadas por Estados Unidos y la Unión Europea.
El Ministerio de Comercio de China calificó las acciones de Canadá de “actos de proteccionismo” y advirtió que dañan gravemente las relaciones comerciales entre ambos países.
El Ministerio también subrayó que las políticas de Ottawa son un ejemplo claro de discriminación económica hacia los productos chinos, lo que podría tener repercusiones en el comercio internacional y en la dinámica económica entre ambas naciones.
Con la aplicación de estos nuevos aranceles, las tensiones comerciales entre Canadá y China continúan escalando, lo que podría afectar negativamente las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países en el futuro cercano.

