RDÉ DIGITAL, NUEVA YORK.- El gobierno chino calificó este lunes como “una decisión lamentable” la decisión de Panamá de retirarse de la Iniciativa de la Ruta de la Seda, impulsada por el gobierno chino, una medida que fue tomada en el marco de lo que el embajador chino ante la ONU, Fu Cong, describió como una “campaña de difamación” de países occidentales, incluido Estados Unidos.
En rueda de prensa en Nueva York, Fu Cong explicó que la iniciativa de la Ruta de la Seda no tiene “ninguna agenda política” y señaló que su objetivo principal es fortalecer la cooperación económica entre los países, especialmente los del Sur global. El embajador aclaró que esta plataforma busca crear oportunidades económicas para las naciones en desarrollo.
La salida de Panamá de esta iniciativa se produjo tras la promesa del canciller estadounidense Marco Rubio a José Raúl Mulino, presidente de Panamá, de no renovar el acuerdo de cooperación con China, que se había firmado en 2017. Rubio, quien celebró el hecho, consideró que esta decisión representaba “un gran paso adelante para las relaciones entre Estados Unidos y Panamá”, y agregó que fortalecería la independencia del Canal de Panamá.
Fu Cong también respondió a las acusaciones lanzadas por el presidente Donald Trump y su administración, que afirmaban que China tenía control sobre el Canal de Panamá. En este sentido, el embajador refutó esas declaraciones, señalando que China no ha tenido participación en la gestión ni en la operación del canal, y que nunca ha intervenido en sus asuntos. Además, destacó que China respeta la soberanía de Panamá y considera al canal como una infraestructura de carácter internacional y neutral.
La salida de Panamá de la Ruta de la Seda ha generado una creciente tensión en las relaciones entre ambos países, con Estados Unidos reforzando su influencia en la región y China manteniendo su postura de que la cooperación económica debe estar libre de intereses políticos.

