RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La industria cinematográfica se ha establecido como un pilar para la cultura y la economía del país, generando alrededor de 25,000 empleos y aportando significativamente a la economía nacional.
Este impacto fue subrayado por el comediante y actor Miguel Céspedes, el CEO de Lantica Estudios (INICIA) Albert Martínez, y Hans García, presidente de la Asociación Dominicana de Cine (Adocine).
García explicó que, en 2023, la industria cinematográfica generó 12 mil millones de pesos en ingresos, con el 88% de las empresas que prestan servicios a producciones siendo pequeñas y medianas. Además, el 55% del personal empleado en el sector está compuesto por mujeres.
La industria también ha contribuido al desarrollo económico de las comunidades locales al fomentar el turismo y los servicios relacionados con el cine.
Céspedes, quien ha sido una figura prominente en la industria, destacó que, a pesar de las dificultades económicas, el cine dominicano ha logrado atraer inversiones extranjeras significativas, generando aproximadamente 200 millones de dólares anuales.
Sin embargo, la industria enfrenta desafíos debido a una posible reforma fiscal propuesta por el presidente Luis Abinader. García expresó la esperanza de que el gobierno consulte con el sector antes de implementar la reforma para mitigar el impacto en la industria.
Añadió que se han realizado esfuerzos para autorregular el sector, limitando los presupuestos de las producciones para evitar gastos excesivos.
Martínez subrayó que el fomento de la industria cinematográfica no solo diversifica la economía, sino que también atrae inversión extranjera y contribuye al desarrollo de la clase media.
La Ley 108-10, o Ley de Cine, ha sido fundamental en este proceso, y el CEO de Lantica enfatizó la necesidad de mantener incentivos para continuar el crecimiento del sector.
Céspedes también abordó la reforma fiscal, expresando su preocupación por el impacto que podría tener en el sector.
Sin embargo, confía en que el cine dominicano continuará prosperando y que el gobierno reconocerá la importancia de la industria en la economía y la cultura del país.
En resumen, la industria cinematográfica dominicana no solo ha demostrado ser un motor económico importante, sino que también ha sido un vehículo de expresión cultural y un impulsor del turismo.
A pesar de los retos que plantea la posible reforma fiscal, el sector se mantiene optimista y comprometido en trabajar con las autoridades para asegurar su continuidad y éxito.

