RDÉ DIGITAL, BANGOR.-En la costa occidental de Irlanda, una nueva y singular tecnología busca revolucionar la energía eólica: cometas gigantes diseñadas para generar electricidad. En el pequeño pueblo de Bangor Erris, investigadores de la empresa neerlandesa Kitepower están llevando a cabo ensayos con una cometa de 60 metros cuadrados que, en lugar de entretener, transforma el viento en energía limpia.
El sistema funciona con un generador conectado a la base de la cometa, que opera como un yo-yo o un carrete de pesca. La cometa asciende y desciende constantemente, creando energía en el proceso. Esa electricidad es luego almacenada en baterías, de manera similar a lo que ocurre con los paneles solares.
Según Padraic Doherty, responsable local del proyecto, aunque por ahora el sistema funciona a escala reducida, su potencial para Irlanda es significativo, ya que el país busca disminuir su dependencia de los combustibles fósiles.
Andrei Luca, jefe de operaciones de Kitepower, explicó que esta innovación representa un avance dentro de una “revolución en la energía eólica”, en un proceso que ha tomado décadas desde los primeros prototipos hasta las granjas eólicas actuales. El sistema es operado de forma autónoma mediante un software desarrollado en Países Bajos, aunque Doherty actúa como piloto en tierra.
La cometa puede elevarse hasta 400 metros y generar unos 30 kilovatios de potencia, equivalente a dos toneladas y media de energía por ciclo. Una batería conectada puede almacenar hasta 336 kilovatios hora, energía suficiente para abastecer pequeñas comunidades remotas, estaciones de investigación o campamentos de obra.
Una de las ventajas del sistema, según sus desarrolladores, es su movilidad. Puede instalarse en 24 horas y no requiere estructuras fijas costosas como las turbinas tradicionales. Esto lo hace especialmente útil en zonas donde las condiciones del terreno o los costos dificultan otras formas de energía renovable.
Durante la tormenta Eowyn en enero, el sistema operó sin interrupciones, demostrando su capacidad de respuesta ante emergencias. En ese momento, suministró energía antes, durante y después del paso del fenómeno meteorológico, según explicó Luca.
Irlanda ha identificado la energía eólica como una de sus principales apuestas hacia el futuro. El gobierno proyecta alcanzar 20 gigavatios de generación eólica para 2040 y al menos 37 gigavatios para 2050. En 2024, las granjas eólicas ya abastecieron un tercio del consumo eléctrico del país.
Mahdi Salari, investigador en University College Cork, señaló que las cometas tienen una ventaja clave: acceden a vientos de mayor altura con menos infraestructura, lo que las hace ideales para entornos marinos o de difícil acceso. Sin embargo, advierte que la tecnología aún debe superar desafíos regulatorios, de seguridad y de fiabilidad.
A medida que el mundo busca soluciones limpias y sostenibles, iniciativas como la de Kitepower en Irlanda muestran que innovar no siempre implica construir más, sino encontrar formas más ingeniosas de aprovechar lo que ya ofrece la naturaleza.

