RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – Después de los comicios recientes, donde el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) tuvo un desempeño débil, los integrantes del Comité Político de esa organización deberían dimitir de cara a la próxima celebración del Congreso Nacional, donde se evaluarán los resultados de las elecciones y se determinará la causa de ese pobre rendimiento electoral.
Esta sugerencia la plantea y considera el líder de la Fuerza Boschista, Luis de León, quien afirmó que, al caer del segundo al tercer lugar, “urgente el PLD tiene que reflexionar y someterse a una transformación profunda, renovando sus cargos directivos, mediante un proceso crítico y autocrítico que provenga de las bases, la dirigencia media y en gran medida de su Comité Central”.
De León aseguró que la coalición opositora fracasó “porque realmente no se unió, ni hizo oposición firme al Gobierno, y por eso pagó el precio de la falta de unidad. Además, no formó una alianza orgánica ni tomó las calles para luchar contra los abusos del Gobierno, y tampoco se identificó con los reclamos de las masas populares hambrientas, ni satisfizo las expectativas ciudadanas de la clase media”, expresó en comunicado de prensa.
Igualmente, destacó que la Fuerza Boschista fue la pionera del bloque opositor, para que hubiera una unidad cerrada y determinada, proponiendo que los líderes de la oposición, Danilo Medina, Abel Martínez, Leonel Fernández y Miguel Vargas, junto a los aliados “se reencontraran e hicieran un juramento público para rescatar al pueblo del retroceso en que lo ha sumido este Gobierno del PRM”.
“Nunca salieron a las calles ni organizaron concentraciones, ni protestas contra el alto costo de la vida que afecta a los más pobres y a la clase media, ni lucharon firmemente contra el escandaloso endeudamiento externo, ni la draconiana Ley DNI, ni el deterioro de los principales servicios públicos (energía, agua, salud, educación), la inseguridad ciudadana que mantiene en pánico a la gente, etc.”.
Luis de León, destacado dirigente del PLD y exaspirante presidencial señaló que, con los resultados, “quedó evidenciado que, si estuvieran unidos, la oposición habría ganado en primera o segunda vuelta, ya que la unidad habría generado un impacto poderoso en el electorado, y ese 40 % que sumaron el PLD, la Fuerza del Pueblo, PRD y aliados, habría crecido como la espuma para alcanzar el éxito el domingo pasado”.
“Pero, lamentablemente no fue así, ya que ‘Rescate RD’ no hizo la oposición que debía hacer, y en eso se les fue el tiempo mientras el Gobierno abusaba de los recursos del Estado, comprando dirigentes a manos llenas, bombardeando continuamente a la gente por los medios de comunicación y las redes sociales, llevando a cabo una competencia electoral desigual, con el uso descarado del dinero público”.
“Decíamos que unidos todos, se ganaría en la primera vuelta electoral, porque la oposición es mayoría, ganó los debates presidenciales y congresuales, y la mejor prueba es que Omar Fernández venció al Gobierno en el mismo Distrito Nacional, la plaza más importante del país, y superó los recursos del Estado”, continuó.
Además, recordó que, en sus recorridos por el país, las bases le manifestaban su acuerdo con la reconciliación de la familia boschista (PLD-Fuerza del Pueblo), con la esperanza de alcanzar la unidad total y regresar al poder, afirmando que “si se unían, la victoria en primera vuelta estaba garantizada”.
Sin embargo, “al no concretarse el acuerdo en primera vuelta, hicimos la propuesta de que nuestros líderes aparecieran en público, juntos, pero esto nunca ocurrió, y ahí están los resultados”.
“La coalición opositora fue más un asunto de siglas que de realidad; en los hechos, solo funcionó parcialmente, y se pagó el precio de esa situación. Fue una coalición sin contenido social ni un plan programático, con la agravante de que los líderes no se reunieron ni se vieron con sinceridad. Fue una coalición sin voceros públicos, sin una sede nacional; una coalición tímida que no se ganó la confianza del pueblo. No se propuso seriamente para conquistar al pueblo acompañándolo en sus sufrimientos. En la coalición primó más el ego, las rivalidades entre los partidos…”, concluyó.

