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“Compito para ganar”: Marcos Bergés, prodigio del karting que acelera su sueño desde Miami

RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Desde los ocho meses, Marcos Bergés ya mostraba su destino: un pequeño con una sonrisa enorme aferrado a un volante. Hoy, con solo 11 años, este joven talento radicado en Miami, Florida, es una de las promesas más brillantes del karting estadounidense, conocido también como Go-Kart Racing.

Su historia es una mezcla de herencia familiar, pasión desbordante y una determinación poco común para su edad. “Siempre ha sido mi pasión desde muy pequeño. Lo llevo en la sangre”, asegura Marcos, heredero de una tradición familiar que incluye a sus tíos abuelos Cristóbal Marte y Cuqui Marte (E.P.D.), así como a su abuelo Marcos J. Bergés y su tío abuelo Gustavo Bergés, todos apasionados del mundo motor.

De Miami al podio: un recorrido lleno de victorias

Marcos inició en el mundo de competencias a los 7 años y rápidamente se hizo notar en las pistas de Tampa, Homestead, Jacksonville y Wellington, donde conquistó múltiples victorias. En 2024, alcanzó el tercer lugar del estado de Florida, un logro excepcional para un piloto tan joven.

Su talento lo ha llevado a clasificar en competencias nacionales televisadas como la United States Pro Kart Series (USPKS) en Daytona, la SuperKartsUSA (SKUSA) en Orlando y la Stars Championship en Carolina del Norte. En esta última, obtuvo la pole position, enfrentándose a corredores de entre 14 y 16 años, una categoría muy por encima de la que le corresponde por edad.

Con temple y valentía, Marcos ha demostrado que su lugar está entre los mejores.

Detrás del casco: disciplina, fe y enfoque

Antes de cada carrera, Marcos tiene un ritual que refleja su madurez y espiritualidad. Se toman unos segundos para meditar, concentrarse y encomendarse a Dios. Luego, se persigna, se ajusta el casco y sale a darlo todo en la pista.

“Compito para ganar, ese es mi único objetivo”, afirma con convicción. Su estilo, definido como agresivo pero inteligente, lo ha convertido en un piloto respetado incluso entre sus rivales mayores.

Su madre Gihanna Jiménez-Bergés   suele recordarle una frase que se ha vuelto su mantra:

“Ve rápido, pero siempre con cautela.”

Una visión que apunta alto: del karting a la Fórmula 4

El joven corredor no oculta sus ambiciones. Sueña con representar a su comunidad en el automovilismo profesional y convertirse en un referente de disciplina y humildad. Aunque muchos apuntan directamente a la Fórmula 4, categoría de entrada en el automovilismo de monoplazas para pilotos que provienen del karting, generalmente de 15 a 17 años. Marcos entiende que el éxito se construye paso a paso.

“Sé que Dios tiene un plan para mí. Mi labor es dar lo mejor cada día y ser mejor piloto que ayer. El siguiente paso es la “Fórmula 4”, afirma con madurez.

Inspiración dentro y fuera de la pista

Más allá de los trofeos, Marcos quiere inspirar a otros jóvenes. Promueve la actividad física, la honestidad y el respeto, recordando siempre que la verdadera velocidad solo pertenece a los circuitos.

Su mayor ídolo es el legendario Ayrton Senna, símbolo de talento, carácter y espiritualidad en el automovilismo. Curiosamente, su número de carrera —el 88— representa el año en que Senna ganó su primer campeonato mundial.

Un mensaje a su generación

Con una mezcla de humildad y sabiduría, Marcos envía un mensaje a quienes aspiran a seguir su camino:

“Sigan sus sueños sin importar lo grandes o pequeños que sean. Escuchen su corazón, no a los que los critican. Y nunca dejen los estudios; es lo único garantizado en la vida.”

También enfatiza la seguridad:

“La velocidad es solo en la pista. Siempre usen cinturón y respeten las leyes de tránsito. Es mejor perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.”

Agradecimientos y futuro prometedor

Marcos reconoce que nada de esto sería posible sin el apoyo de su familia: sus padres, sus abuelos y su hermana Catalina quién es su mayor fan. En especial, expresa un profundo agradecimiento a su abuelo Roberto Jiménez, a quien considera un pilar fundamental en su desarrollo como piloto y persona.

“Gracias por creer en mí desde el primer día”, dice con una sonrisa que deja claro que este es solo el comienzo.

El futuro está en marcha

Con apenas 11 años, Marcos Bergés no solo acelera su kart: acelera su destino. Su pasión, disciplina y humildad lo perfilan como una figura a seguir en el automovilismo juvenil internacional.

El rugir de los motores apenas comienza a escribir la historia de un niño que sueña en grande… y conduce hacia la gloria.

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