RDÉ DIGITAL, SANTODOMINGO.- Al calendario legislativo del Congreso Nacional solo le restan 16 días en 2024 para aprobar proyectos de alto interés para la sociedad. Durante el inicio del cuatrienio 2024-2028, los legisladores no han logrado resolver las deudas legislativas, dejando en pausa reformas cruciales como la Ley de Seguridad Social, el Código Penal y el Código de Trabajo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, informó que los congresistas retomarán labores el 6 de enero, tras el asueto navideño y las festividades de Reyes. Esto les deja seis días para aprobar o rechazar proyectos próximos a vencer, a menos que el presidente Luis Abinader decida extender el periodo legislativo, como permite la Constitución.
Entre las leyes pendientes destacan la reforma a la Ley 87-01 de Seguridad Social y la actualización del Código Penal, vigente desde 1884. La modernización del Código de Trabajo, que no afectará la cesantía laboral según la comisión del Senado encargada, también sigue pendiente, pero no se espera que avance antes de 2025. Sindicatos y empresarios mantienen posiciones encontradas, dificultando la actualización de este marco regulatorio.
La falta de aprobación de leyes como el referéndum y el plebiscito, previstas en la Constitución de 2010, sigue limitando la participación ciudadana en decisiones de interés nacional. Estos mecanismos permiten someter leyes o actos administrativos a votación popular, pero el Congreso no ha alcanzado el consenso necesario para su implementación. El Tribunal Constitucional, mediante la sentencia TC/0113/21, otorgó un plazo razonable para aprobar estas normativas y calificó el retraso como excesivo.
Otra deuda significativa es la reforma fiscal ordenada por la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030, que busca un sistema tributario progresivo. Aunque el Ejecutivo envió una propuesta en octubre de este año, el rechazo social forzó su retiro. La comisión de Hacienda llevó a cabo vistas públicas para lograr un consenso, pero el documento legislativo quedó eliminado.
El Senado, encabezado por Ricardo de los Santos, reconoce la magnitud del rezago. En varias ocasiones, el presidente del Senado se refirió a este problema como el “pasivo legislativo” del país, que incluye temas estructurales y leyes clave para la transparencia y el desarrollo nacional.
A pesar de los desafíos, el Congreso tiene la oportunidad de priorizar la agenda y responder a las expectativas ciudadanas. Sin embargo, el tiempo es limitado y la falta de consenso pone en riesgo el avance de reformas esenciales para el fortalecimiento institucional del país.

