RDÉ DIGITAL, SEÚL, COREA DEL SUR.- Corea del Sur enviará un Boeing 747-8i de Korean Air a Estados Unidos para repatriar a más de 300 trabajadores surcoreanos detenidos en la redada migratoria de una megaplanta de Hyundai, en medio de creciente malestar social en el país por las medidas de Washington.
El avión saldrá el miércoles, como muy pronto, desde el Aeropuerto Internacional de Incheon hacia el aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta, Georgia, según fuentes de la industria de aviación citadas por la agencia Yonhap. La aeronave, con 368 asientos, tiene capacidad suficiente para transportar a todos los detenidos en un solo vuelo.
Las detenciones de la semana pasada se realizaron porque los trabajadores carecían de permisos laborales válidos o utilizaban visados inadecuados para trabajar en la planta de baterías conjunta de Hyundai Motor Group y LG Energy Solution, según las autoridades migratorias estadounidenses.
El episodio ha vuelto a poner sobre la mesa la denuncia constante de las compañías surcoreanas sobre la falta de visados apropiados para desplazar técnicos a sus plantas en Estados Unidos. La ausencia de permisos adecuados ha llevado a que muchos trabajadores viajen con visados que no les permitían realizar tareas en las obras.
En paralelo, el reciente acuerdo comercial con la Administración Trump incluye compromisos de inversión por parte de Seúl en áreas clave como baterías y semiconductores, aumentando la necesidad de personal especializado.
El caso ha generado descontento general en Corea del Sur, incluso con algunas protestas en Seúl. Una encuesta de Realmeter publicada este martes mostró que casi el 60 % de los ciudadanos se declaró profundamente decepcionado con la Administración estadounidense por sus medidas, frente a un 31 % que consideró la acción inevitable por parte de las autoridades migratorias.

