RDÉ DIIGTAL, WASHINGTON.- La Corte Suprema de Estados Unidos declaró este viernes que el Gobierno se extralimitó al invocar poderes de emergencia para imponer aranceles a socios comerciales.
El fallo representa un revés para la política comercial del presidente Donald Trump. Además, bloquea una herramienta clave utilizada para avanzar su agenda económica y diplomática.
Decisión dividida del tribunal
El máximo tribunal, de mayoría conservadora, resolvió el caso por seis votos contra tres. En consecuencia, determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional no autoriza al presidente a imponer gravámenes.
La sentencia limita el alcance de esa legislación. Por tanto, restringe el uso de facultades extraordinarias en materia comercial.
Defensa pública de la política arancelaria
Un día antes del fallo, Trump defendió sus aranceles durante un mitin republicano en la ciudad de Roma, en el estado de Georgia.
Según afirmó, las medidas han beneficiado a la industria local. Asimismo, sostuvo que varias plantas industriales han recibido grandes pedidos, especialmente en el sector de neumáticos, algo que —dijo— no ocurría desde 2014.
“Siempre digo que mi palabra favorita en el diccionario es ‘arancel’”, expresó ante simpatizantes reunidos en una fábrica de acero. Además, advirtió que su autoridad podría verse afectada si el tribunal limitaba su poder.
Impacto político y económico
El fallo redefine el margen de acción del Ejecutivo en materia comercial. En consecuencia, podría alterar futuras decisiones sobre gravámenes a productos extranjeros.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha detallado los próximos pasos tras la decisión judicial. Sin embargo, el dictamen abre un nuevo capítulo en la disputa sobre los límites del poder presidencial en política económica.

