RDÉ DIGITAL, HAITÍ.- Sectores de Haití han expresado preocupación ante la posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevas restricciones de ingreso a ciudadanos haitianos, como parte de un plan evaluado por la administración del presidente Donald Trump.
Aunque el gobierno haitiano no ha emitido una respuesta oficial, el diario Le Nouvelliste alertó sobre las consecuencias económicas que traería la medida, afectando directamente a la diáspora y las remesas, una de las principales fuentes de ingresos del país.
“La noticia del 11 de marzo de 2025 no es buena para la parte del cuerpo social haitiano que da oxígeno financiero al país, así como para quienes viven de las transferencias de la diáspora, directa o indirectamente, la gran mayoría de la población haitiana se ve afectada”, señala el editorial del periódico.
En su artículo titulado “La espada de Trump, como la de Damocles, nos amenaza”, el diario advierte que estas medidas podrían afectar gravemente la economía haitiana. “Si se añaden más restricciones o expulsiones, ¿podemos ya preguntarnos si nuestros compatriotas residentes en Estados Unidos seguirán siendo tan generosos como en años anteriores?”, cuestiona la publicación.
Según el periódico, tanto el comercio como el sector bancario y el gobierno haitiano dependen en gran medida de las remesas provenientes de la diáspora.
En ese sentido, el anuncio del fin del programa de alivio migratorio de Biden, la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos en agosto de 2025 y un posible aumento de repatriaciones representarían un golpe significativo para el país.
Las posibles restricciones forman parte de una orden ejecutiva firmada por Trump el 30 de enero, en la que instruyó a las autoridades estadounidenses a identificar países con sistemas de seguridad deficientes para realizar verificaciones de antecedentes.
Este plan recuerda la prohibición de viajes implementada en su primer mandato, que afectó a naciones de mayoría musulmana, así como a Venezuela y Corea del Norte.
Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha confirmado detalles sobre la medida, aunque un portavoz declaró al Miami Herald que la política de visados de EE.UU. se basa en la seguridad nacional y la protección del país.

