RDÉ DIGITAL, CATALUÑA.- Una delegación de República Dominicana, encabezada por el cónsul general en Barcelona, Antonio Gómez, y la viceministra de Emprendimiento del Ministerio Administrativo de la Presidencia, Scarlet Benzán, visitó este lunes el Port de Tarragona para estudiar oportunidades de negocio en el ámbito logístico y reforzar los vínculos históricos y culturales entre ambos territorios.
Durante la jornada, los representantes dominicanos sostuvieron un encuentro con el presidente de la Autoritat Portuària de Tarragona, Santiago J. Castellà, en el que se analizaron los principales proyectos estratégicos impulsados por el enclave catalán y su papel como plataforma para la entrada de mercancías al mercado europeo. Se destacó especialmente el interés en productos clave de exportación como frutas tropicales, café, cacao y ron.
Según una nota de prensa, la visita forma parte de la estrategia de internacionalización del Port de Tarragona, que busca ampliar sus conexiones con nuevos mercados. El cónsul Gómez Peña expresó el interés de República Dominicana en establecer alianzas logísticas que faciliten la distribución de sus productos en Europa.
Uno de los puntos destacados de la visita fue el papel del Puerto como principal punto de entrada de fruta tropical a la península, gracias a las instalaciones de Fruport en el muelle de Reus, que cuentan con almacenes refrigerados y una campa de 5.000 m² para contenedores con temperatura controlada.
La delegación también conoció los desarrollos en curso, como la nueva terminal multipropósito del muelle de Andalucía y la futura terminal Port Tarragona Guadalajara–Marchamalo, que junto con la intermodal de La Boella permitirán una conexión eficiente hacia el centro peninsular a través del transporte ferroviario.
Más allá del aspecto comercial, la visita también sirvió para destacar los lazos históricos entre Tarragona y República Dominicana, simbolizados por la figura del marino y comerciante tarraconense del siglo XVI, Miquel Ballester, quien acompañó a Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América y se estableció en la isla como comerciante de azúcar.
El Museo del Port de Tarragona incluye a Ballester en su recorrido expositivo, y el Servicio de Publicaciones del puerto editó en su momento una obra dedicada a este personaje, basada en la investigación de Ernest Vallhonrat. La Autoritat Portuària trabaja actualmente en dar mayor visibilidad a esta figura clave en la historia compartida entre ambas regiones.

