RDÉ DIGITAL, EL VATICANO.- Un estudio de la documentalista Valentina Salerno revela que, antes de su muerte, Miguel Ángel Buonarroti, el genial artista del Renacimiento, no destruyó sus obras como se pensaba. Por el contrario, ideó un plan estratégico para preservar bocetos y esculturas, entregándolos a amigos y discípulos. Hasta ahora, se han identificado al menos 20 piezas protegidas de esta manera.
Confirmación del Vaticano
El descubrimiento ha generado interés en el Comité Científico de la Fabbrica di San Pietro, encargado de la basílica vaticana. Según fuentes del Vaticano, el comité está evaluando “la hipótesis de esta investigación”.
Valentina Salerno afirma que Miguel Ángel, consciente de su edad —tenía 89 años—, dedicó los últimos años de su vida a organizar la distribución de sus obras a sus discípulos, evitando que su sobrino, quien heredaría sus bienes financieros, tuviera acceso a ellas.
“Fue su última obra maestra, un plan genial para asegurar la continuidad de su arte”, explicó Salerno a EFE.
Durante siglos se creyó que el artista había quemado sus obras en su casa de la Via Macel de’ Corvi, hoy Plaza Venecia, en Roma. Sin embargo, Salerno, tras más de diez años de investigación en archivos italianos y extranjeros, incluidos los del Estado y del Vaticano, sostiene que Miguel Ángel entregó sus piezas a personas de confianza.
Descubrimiento de un cubículo secreto
El estudio titulado “Miguel Ángel en los Últimos Días”, realizado con apoyo de los Canónigos Regulares de Letrán y el literato Michele Rak, revela la existencia de un cubículo secreto en la casa del artista, donde se protegieron sus obras de posibles saqueadores.
A su muerte, el notario Francesco Tomassino solo encontró tres estatuas y algunos bocetos. El resto ya había sido distribuido entre sus discípulos más fieles y miembros de su hermandad.
Obras identificadas y autenticación
Salerno sigue la pista de al menos 20 obras previamente desconocidas o sin atribución definitiva. Por ejemplo, un boceto del pie de la Sibila Libia, vendido en Londres por más de 27 millones de dólares y atribuido a Miguel Ángel tras seis meses de investigación de Christie’s, aparece entre las piezas mencionadas en el estudio.
“La línea documental de Christie’s coincide casi exactamente con los documentos que he reconstruido, y tengo información adicional que confirma la autenticidad”, asegura Salerno.
Comité de expertos internacionales
El Comité Vaticano, integrado por especialistas de museos y universidades, continuará evaluando el hallazgo. Entre ellos destacan:
- William Wallace, historiador de arte, Universidad de Washington en Saint Louis.
- Hugo Chapman, conservador del Museo Británico.
- Barbara Jatta, directora de los Museos Vaticanos.
- Cristina Acidini, Academia de Artes de Florencia.
- Alessandro Checchi, director de la Fundación Buonarroti.
- Pietro Zander, historiador de la Fabbrica di San Pietro.
Reescribiendo la historia de Miguel Ángel
Según Salerno, este descubrimiento reescribe la biografía de Miguel Ángel. Destaca al artista como estratégico, rebelde ante el poder y visionario en sus relaciones personales.
“Fue un hombre brillante, incluso en términos de estrategia y relaciones personales. Absolutamente fuera de lo común”, concluye Salerno.

