RDÉ DIGITAL, SAN JUAN (EFE). – La Comunidad del Caribe (Caricom) anunció este jueves que la designación de Garry Conille como primer ministro de transición en Haití es “un importante avance hacia elecciones libres y justas” en el país.
De acuerdo con el comunicado de Caricom, la elección unánime de Conille por el Consejo Presidencial de Transición el pasado martes es también un paso esencial para “el retorno al orden constitucional en Haití”.
“Consciente de que aún quedan muchos desafíos por delante, Caricom expresa su apoyo al nuevo primer ministro designado y reitera su compromiso de respaldo al Consejo Presidencial de Transición y al pueblo de Haití”, indicó la nota.
La organización regional, que ha actuado como mediadora entre las partes haitianas, manifestó su expectativa por “la pronta finalización del proceso para establecer oficialmente las instituciones de gobernanza de transición”.
Esto está en línea con el acuerdo del 11 de marzo pasado, que fue alcanzado con la ayuda de Caricom y otros socios internacionales.
Caricom, de la que Haití es miembro, también elogió al Consejo Presidencial de Transición por “anteponer los intereses del país y del pueblo de Haití sobre cualquier otra consideración”.
“Este seguirá siendo un objetivo primordial a medida que se avance en el restablecimiento de la seguridad y en el establecimiento de las instituciones críticas y ampliamente representativas necesarias”, concluyó la organización caribeña.
Conille, quien ya ocupó el cargo de primer ministro de Haití durante unos meses entre 2011 y 2012, bajo la presidencia de Michel Martelly, se declaró el miércoles “muy honrado” por su designación.
Desde enero de 2023, ha sido el director regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) para América Latina y el Caribe.
A finales de abril, el grupo mayoritario en el Consejo Presidencial de Transición había designado como primer ministro al exministro de Deportes Fritz Belizaire, pero esta decisión unilateral provocó una crisis en la institución, obligando a abrir un proceso para recibir candidaturas al cargo.
Haití atraviesa una profunda crisis social, política y económica, además de una espiral de violencia a manos de bandas armadas, que solo el año pasado causó alrededor de 8,000 víctimas y que se ha intensificado desde finales de febrero pasado.

