RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- República Dominicana cuenta con uno de los yacimientos de oro más relevantes del planeta, lo que representa una oportunidad económica significativa, pero también plantea desafíos sobre el sector minero y la gestión sostenible de sus recursos naturales, según expuso el economista e investigador Víctor Gómez Valenzuela.
Durante su ponencia en la cuarta edición del Seminario Permanente de la Realidad Dominicana (Semper), organizado por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), el catedrático subrayó que el país se encuentra entre los tres principales en explotación aurífera a nivel mundial, una condición poco común en islas del Caribe.
“En una pequeña porción del territorio conocido como La Española se desarrollan algunos de los yacimientos auríferos más importantes del hemisferio occidental. A tan solo hora y media de la capital, se produce una de las mayores extracciones de oro del mundo”, destacó Gómez Valenzuela.
De acuerdo con cifras recientes, la mina de Pueblo Viejo produjo más de 30 toneladas de oro en 2023, situando al país en la séptima posición en América Latina en términos de producción aurífera, por encima de naciones como Surinam y Guyana.
Sector minero y su impacto transformador
Gómez Valenzuela señaló que el impacto de la minería debe evaluarse no solo por lo que extrae, sino también por su capacidad para generar transformaciones sostenibles en las comunidades y en la economía nacional.
“La minería moderna se valora más por lo que deja que por lo que saca. Esa es la discusión actual: cómo lograr que esta actividad contribuya de forma más directa al bienestar colectivo”, indicó.
Áreas protegidas: otra fuente clave del capital natural
Además del potencial minero, el economista resaltó la importancia de las 132 áreas protegidas del país, las cuales aportan, según estudios realizados, el 4.4 % del Producto Interno Bruto (PIB). Gran parte de este valor proviene del acceso y conservación del agua.
“El 80 % del valor económico de las áreas protegidas está vinculado al agua. Las cuencas del Yaque del Norte, Yaque del Sur y el Yuna, que nacen y mueren dentro del sistema nacional de áreas protegidas, son esenciales para la sostenibilidad”, explicó.
Llamado a una gestión estratégica del capital natural
Frente a este panorama, Gómez Valenzuela abogó por repensar la relación del país con sus recursos naturales, no solo como fuentes de explotación económica, sino como activos esenciales para el desarrollo humano, la salud pública y la seguridad ambiental.
“Nuestro bienestar está íntimamente ligado a cómo interactuamos con la naturaleza. La transformación que hagamos de ella debe estar orientada al equilibrio entre desarrollo económico y sostenibilidad social y ecológica”, concluyó.
El evento contó con la participación de expertos, académicos y representantes de organizaciones públicas y privadas, interesados en debatir sobre el aprovechamiento del capital natural dominicano desde una perspectiva de equidad y sostenibilidad.
Fuente: Diario Libre

