RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Cada segundo lunes de febrero, el mundo conmemora el Día Internacional de la Epilepsia, una jornada dedicada a la educación y sensibilización sobre esta condición neurológica que afecta a aproximadamente 65 millones de personas en el planeta.
Desde su instauración en 2015, la iniciativa ha buscado promover una mejor calidad de vida para quienes padecen esta enfermedad, abogando por políticas públicas más inclusivas, mejores servicios de salud y mayor inversión en investigación médica.
La epilepsia es un trastorno crónico del cerebro caracterizado por episodios convulsivos recurrentes. Aunque puede manifestarse en personas de cualquier edad o género, su impacto es mayor en países de ingresos bajos y medios, donde el 75 % de los pacientes no recibe el tratamiento adecuado.
Además, alrededor de un 30 % de los casos no responde a la medicación convencional, lo que subraya la necesidad de avanzar en opciones terapéuticas más eficaces y menos invasivas.
Más allá de los desafíos médicos, la epilepsia sigue rodeada de estigmas y desinformación. Históricamente, las personas con esta condición fueron víctimas de discriminación, debido a falsas creencias que las asociaban con fenómenos sobrenaturales.
Aunque los avances científicos han desmentido estos mitos, aún persisten barreras sociales y culturales que afectan la vida diaria de quienes la padecen.
Epilepsia en la literatura: el caso de Dostoyevski
A lo largo de la historia, diversas figuras influyentes han vivido con epilepsia, dejando huella en distintas áreas del conocimiento. En la literatura, el escritor ruso Fiódor Dostoyevski reflejó su propia experiencia con la enfermedad en varios de sus personajes.
Desde su novela La patrona (1847) hasta su obra más emblemática sobre el tema, El idiota (1869), donde el príncipe Myshkin padece ataques epilépticos. Su representación de la condición ha sido objeto de análisis tanto en la literatura como en el ámbito científico.

