RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café , una fecha que rinde homenaje a una de las bebidas más consumidas del mundo. Además, la jornada reconoce el trabajo de millones de personas vinculadas a su producción.
Asimismo, el Día Internacional del Café busca promover una actividad más sostenible. La fecha también permite visibilizar los desafíos económicos y ambientales que enfrentan los caficultores.
Detrás de cada taza existe una extensa cadena de producción. El proceso comienza con la siembra y el cuidado de las plantas. Luego continúa con la cosecha, el procesamiento, el transporte y la comercialización.
El café en República Dominicana
En República Dominicana, el café forma parte de la tradición agrícola y cultural. Su cultivo se desarrolla principalmente en zonas montañosas del país.
Las principales áreas cafetaleras están vinculadas con la Cordillera Septentrional, la Cordillera Central, la Sierra de Neyba y la Sierra de Bahoruco . También existen plantaciones en otras zonas productoras.
Entre las provincias con presencia cafetalera destacan San Cristóbal, Barahona, San José de Ocoa, Peravia, Azua, San Juan y Elías Piña . Además, el café se cultiva en otras provincias del territorio nacional.
En el sur sobresalen las zonas de Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales . Estas provincias forman parte de la región donde se produce el reconocido Café Barahona.
Por otro lado, San José de Ocoa cuenta con importantes áreas de cultivo. Rancho Arriba es una de las zonas donde existe una fuerte presencia de cafetales.
En San Cristóbal también destaca el municipio de El Cacao . Allí se concentran plantaciones en comunidades ubicadas en zonas montañosas.
El país produce distintos tipos de café. Entre ellos figuran Barahona, Azua, Baní, Ocoa, Cibao y Cibao Alto . Los cafés de mayor calidad suelen proceder de zonas altas y de cultivos tradicionales bajo sombra.
¿Dónde se produce café en el mundo?
A nivel mundial, el cultivo del café se concentra principalmente en las regiones tropicales. Estas áreas cuentan con condiciones favorables de temperatura, lluvia y altitud.
América del Sur es una de las grandes regiones productoras. Brasil ocupa el primer lugar entre los países productores y representa alrededor del 35 % de la producción mundial proyectada para 2025/2026.
Después aparece Vietnam , en Asia, con cerca del 18% de la producción mundial. El país tiene una fuerte producción de café robusta.
También destacan Colombia, Indonesia y Etiopía . A estos países se suman Uganda, India, Honduras, Perú y México.
De acuerdo con datos del USDA para 2025/2026, Brasil encabeza la producción mundial. Vietnam ocupa el segundo puesto, seguido por Colombia, Indonesia y Etiopía.
Por regiones, América del Sur mantiene una posición destacada. La Organización Internacional del Café señala que esta zona concentra una gran parte de la producción de café árabe.
Mientras tanto, Asia y Oceanía tienen una importante participación en el café robusta. Vietnam e Indonesia son dos de sus principales productores.
África también tiene un papel relevante. Etiopía y Uganda figuran entre los mayores productores del continente.
En América Central y el Caribe también existe una importante tradición cafetera. Honduras, México y otros países de la región mantienen una producción significativa.
Una industria que enfrenta desafíos
Sin embargo, producir café implica numerosos retos. Los caficultores deben afrontar el aumento de los costos de mano de obra, fertilizantes, transporte y mantenimiento.
Además, los cambios en el clima pueden afectar las plantaciones. Las sequías, las lluvias intensas, las enfermedades y las plagas pueden reducir el rendimiento de los cultivos.
Aunque el consumidor paga por su taza de café, el productor recibe solo una parte del precio final. Por eso, la sostenibilidad económica de las fincas continúa siendo un desafío.
Más que una taza de café
La importancia del café va mucho más allá de su sabor y aroma. Su producción genera ingresos y empleos para comunidades rurales de numerosos países.
En República Dominicana, además, representa una tradición transmitida entre generaciones. Por ello, cada 1 de octubre la celebración invita a reconocer tanto la bebida como el trabajo que existe detrás de cada taza.
Finalmente, el Día Internacional del Café recuerda la necesidad de proteger los cultivos. También plantea la importancia de impulsar una producción sostenible que permita mantener esta actividad para las futuras generaciones.

