RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Cada 16 de junio se conmemora el Día Mundial de las Tortugas Marinas, una fecha dedicada a crear conciencia sobre la protección de estos reptiles que habitan los océanos desde hace más de 100 millones de años. La efeméride coincide con el nacimiento del conservacionista estadounidense Archie Carr, reconocido por sus investigaciones y esfuerzos para preservar a estas especies en peligro.
Además, la jornada busca sensibilizar a la población sobre los riesgos que amenazan la supervivencia de las tortugas marinas. Entre ellos figuran la contaminación, la pesca incidental y la destrucción de sus hábitats naturales. Por ello, organizaciones ambientales desarrollan campañas educativas en diferentes partes del mundo.
Tortugas marinas: supervivientes de la evolución
Las tortugas marinas aparecieron mucho antes que los dinosaurios desaparecieran de la Tierra. Sin embargo, pese a haber sobrevivido millones de años, hoy enfrentan amenazas provocadas por la actividad humana.
Actualmente, existen siete especies de tortugas marinas reconocidas a nivel mundial. Además, seis de ellas se encuentran clasificadas como vulnerables, en peligro o en peligro crítico de extinción, según organismos internacionales dedicados a la conservación.
Las siete especies de tortugas marinas
Entre las especies identificadas se encuentran:
- Tortuga verde (Chelonia mydas).
- Tortuga carey (Eretmochelys imbricata).
- Tortuga caguama o boba (Caretta caretta).
- Tortuga laúd (Dermochelys coriacea).
- Tortuga lora (Lepidochelys kempii).
- Tortuga golfina (Lepidochelys olivacea).
- Tortuga plana (Natator depressus).
Asimismo, cada una cumple funciones esenciales dentro de los ecosistemas marinos. Por ejemplo, ayudan a mantener saludables los arrecifes de coral y las praderas submarinas.
Principales amenazas para las tortugas marinas
Aunque las tortugas marinas han demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación, enfrentan numerosos desafíos. De hecho, muchas poblaciones han disminuido considerablemente durante las últimas décadas.
Entre las principales amenazas destacan:
- La contaminación por plásticos en mares y playas.
- La captura accidental en redes de pesca.
- El tráfico ilegal de huevos y caparazones.
- La urbanización descontrolada de zonas costeras.
- El cambio climático y el aumento del nivel del mar.
- La alteración de las playas donde desovan.
Además, el incremento de residuos sólidos representa un riesgo constante. Con frecuencia, las tortugas confunden bolsas plásticas con medusas y las ingieren, afectando gravemente su salud.
República Dominicana y la protección de las tortugas marinas
La República Dominicana alberga importantes zonas de anidación para varias especies de tortugas marinas. Entre ellas destacan la tortuga carey, la verde y la tinglar o laúd.
Por esta razón, autoridades ambientales y organizaciones conservacionistas ejecutan programas de monitoreo y protección. Asimismo, desarrollan jornadas de educación dirigidas a pescadores, estudiantes y comunidades costeras.
Sin embargo, expertos advierten que la participación ciudadana sigue siendo fundamental. Por tanto, reducir el uso de plásticos y respetar las áreas protegidas puede marcar una diferencia significativa.
¿Cómo contribuir a su conservación?
La protección de las tortugas marinas también depende de acciones individuales. Aunque parezcan pequeñas, estas medidas generan un impacto positivo.
Algunas recomendaciones son:
- No dejar basura en playas y ríos.
- Reducir el consumo de plásticos de un solo uso.
- No comprar productos elaborados con partes de tortugas.
- Respetar las zonas de anidación.
- Reportar actividades ilegales a las autoridades competentes.
- Participar en iniciativas comunitarias de limpieza y educación ambiental.
Además, apoyar proyectos de conservación fortalece los esfuerzos científicos. De igual manera, promueve una mayor conciencia sobre la biodiversidad marina.
Un llamado a proteger el patrimonio natural
El Día Mundial de las Tortugas Marinas representa una oportunidad para reflexionar sobre la relación entre el ser humano y los océanos. Asimismo, recuerda la responsabilidad colectiva de preservar especies que forman parte del equilibrio ecológico del planeta.
En definitiva, proteger a las tortugas marinas significa defender la salud de los ecosistemas marinos y garantizar que las futuras generaciones puedan admirar a estos antiguos navegantes del mar. Su supervivencia dependerá, en gran medida, de las decisiones que la humanidad adopte desde hoy.

