RDÉ DIGITAL, HAITÍ.- La diáspora haitiana en Miami vive horas de emoción por el regreso de Haití a una Copa del Mundo. Además, la selección caribeña disputará este sábado su primer partido mundialista tras cinco décadas de ausencia.
El emblemático barrio de Little Haiti, en el norte de Miami, se ha llenado de entusiasmo. Asimismo, banderas haitianas y camisetas conmemorativas adornan calles y comercios locales.
Después de su histórica participación en 1974, Haití vuelve al mayor torneo del fútbol mundial. Por ello, la comunidad haitiana considera este momento como un acontecimiento inolvidable.
Little Haiti revive la pasión por el fútbol
La afición por el fútbol nunca desapareció entre los residentes del barrio. Sin embargo, durante años estuvo marcada por la nostalgia y la esperanza de volver a competir al más alto nivel.
A pocas horas del debut ante Escocia, el ambiente es festivo. Además, muchos jóvenes lucen camisetas de figuras internacionales como Messi, Lamine Yamal y Neymar.
James Lis, entrenador de fútbol en una escuela local, describió la emoción colectiva. “Todo el mundo se está volviendo eufórico”, aseguró al recordar el entusiasmo generado por la clasificación.
La comunidad apoyará a su selección desde Miami
Aunque Haití no jugará partidos en Florida, la afición ya organiza actividades para seguir el Mundial. Asimismo, varios negocios instalarán televisores para transmitir los encuentros.
Born, propietario de un food truck en Little Haiti, anunció que habilitará un espacio especial para sus clientes. De esta manera, los vecinos podrán apoyar juntos a la selección.
Por otra parte, el duelo ante Brasil despierta gran expectativa. En consecuencia, residentes del sector preparan una masiva “watch party” para ese encuentro.
Haití busca hacer historia en el Mundial 2026
La selección haitiana intentará conseguir su primera victoria en una Copa del Mundo. En 1974, el equipo perdió sus tres compromisos mundialistas.
Sin embargo, aquella participación dejó momentos memorables. Incluso, Haití llegó a adelantarse en el marcador frente a Italia antes de caer derrotada.
En esta ocasión, la clasificación tuvo un significado especial. Debido a la crisis que atraviesa el país, Haití disputó sus partidos como local en Barbados, Aruba y Curazao.
Además, las victorias ante Costa Rica y Nicaragua sellaron el boleto mundialista. Por lo tanto, el regreso al torneo representa un símbolo de esperanza para millones de haitianos.
Un motivo de orgullo en medio de la adversidad
Haití enfrenta una compleja crisis humanitaria y de seguridad. No obstante, el fútbol se ha convertido en un motivo de unidad para su población dentro y fuera del país.
Finalmente, el regreso al Mundial renueva la ilusión de toda una comunidad. Asimismo, fortalece el orgullo de una diáspora que nunca dejó de creer en sus colores.
