RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS (AP).- La decisión del presidente Donald Trump de retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha generado preocupación entre los países miembros y los directivos de la agencia, quienes advierten sobre el impacto que esta medida podría tener en la respuesta a crisis sanitarias globales.
Según documentos obtenidos por la agencia AP, el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, instó a los líderes mundiales a presionar a Washington para revertir la decisión, destacando que EE.UU. perderá acceso a información crítica sobre brotes de enfermedades.
En una reunión presupuestaria, el representante alemán Bjorn Kummel advirtió que la situación es urgente: “El techo está en llamas, y necesitamos detener el fuego lo antes posible”.
Para el período 2024-2025, EE.UU. representaba el 14 % del presupuesto de la OMS, con un aporte de aproximadamente 988 millones de dólares.
Su salida afecta directamente programas esenciales como la erradicación de la polio, el tratamiento del VIH y la lucha contra la tuberculosis, además de operaciones de emergencia en Ucrania, Sudán y el Medio Oriente.
En paralelo, la OMS enfrenta desafíos financieros inmediatos. Su director financiero, George Kyriacou, alertó que, si se mantiene el ritmo actual de gastos, la agencia podría enfrentar una crisis de liquidez en la primera mitad de 2026. Además, EE.UU. no ha saldado sus contribuciones adeudadas para 2024, lo que ha generado un déficit en los recursos de la organización.
Mientras tanto, expertos en salud global advierten que la salida de EE.UU. de la OMS también afectará la seguridad sanitaria del propio país. Matthew Kavanagh, del Centro de Política y Política de Salud Global de la Universidad de Georgetown, señaló que menos del 1 % del presupuesto de salud de EE.UU. se destina a la OMS, pero a cambio obtiene acceso a información vital sobre epidemias y muestras de virus para el desarrollo de vacunas.
A pesar de la preocupación internacional, la administración de Trump ha defendido su decisión, argumentando que la OMS manejó mal la pandemia de COVID-19 y que las contribuciones estadounidenses eran “injustamente onerosas”.
Sin embargo, Tedros insiste en que la retirada de EE.UU. va más allá del financiamiento y afectará la capacidad del país para acceder a información crucial sobre amenazas sanitarias emergentes.

