RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El acceso a medicamentos para tratar el cáncer en República Dominicana no es el mayor problema, sino su alto costo, afirmó el doctor José Ramírez, director del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart).
La tecnología de nueva generación utilizada en su fabricación ha elevado significativamente los precios, dejando a muchos pacientes con la necesidad de recurrir a la Dirección de Alto Costo para obtener ayuda.
Según Ramírez, un tratamiento para cáncer de mama que incluya cirugía y quimioterapia puede alcanzar entre 8 y 10 millones de pesos, incluso en casos sin complicaciones ni metástasis.
Aunque el Seguro Nacional de Salud (Senasa) incrementó la cobertura de enfermedades catastróficas en 2022 (de RD$2 millones en planes básicos a RD$3.5 millones en pólizas premium), el especialista considera que aún hay margen para mejorar el sistema. “Tenemos más de 20 años con esta ley, es momento de hacer ajustes”, expresó.
El doctor Ramírez destacó que el costo elevado de los tratamientos no es exclusivo del país, sino una problemática global, debido a los avances tecnológicos y la mayor efectividad de los medicamentos. En el Incart, donde la mayoría de los pacientes pertenece al régimen subsidiado, entre el 70 y el 75 % recibe tratamiento en condiciones de acceso limitado.
El impacto emocional del cáncer
Más allá del costo económico, el diagnóstico de cáncer impacta la salud mental del paciente y su familia. En el Incart, un equipo de psicólogos brinda apoyo desde el momento del diagnóstico hasta el seguimiento posterior, aunque Ramírez reconoce la necesidad de reforzar este servicio ante la alta demanda.
“El diagnóstico no se entrega de manera abrupta, se maneja de la forma más profesional posible. Sin embargo, hay un alto volumen de pacientes y deberíamos contar con un departamento de psicología más fortalecido”, explicó.
Las estadísticas mundiales indican que entre el 25 y el 30 % de las personas con cáncer fallecen a causa de la enfermedad. Durante el proceso, muchos enfrentan episodios de depresión, por lo que el tratamiento psicológico y psiquiátrico se vuelve una parte esencial de la atención médica.
Ramírez enfatizó la importancia de la empatía en la labor de los oncólogos: “El médico que pierde su sensibilidad debe dejar la medicina”. (Fuente: Diario Libre)

