RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su administración sostiene “negociaciones profundas” con el grupo palestino Hamás, con el objetivo de lograr la liberación de 48 rehenes israelíes que permanecen retenidos en Gaza desde octubre de 2023.
Durante una comparecencia ante la prensa en el Despacho Oval, el mandatario expresó que Washington ha instado a Hamás a liberar a los cautivos “de inmediato”, sugiriendo que una liberación voluntaria podría mejorar la posición del grupo en futuras conversaciones.
“Déjenlos salir a todos ahora mismo, y les irá mucho mejor”, dijo Trump.
Aunque reconoció que la decisión final recae en el gobierno israelí, Trump advirtió que, si no se concreta un acuerdo, la situación para Hamás podría empeorar.
“Será muy desagradable. Esa es mi opinión”, comentó, sin detallar posibles acciones concretas.
En relación con las demandas del grupo, el presidente estadounidense indicó que algunas “están bien”, pero subrayó la necesidad de recordar los hechos del 7 de octubre de 2023, cuando Hamás llevó a cabo un ataque que dejó 1.200 muertos en Israel y resultó en la captura de unos 250 rehenes.
Trump también mencionó que ha conversado con familias de los rehenes.
“Simplemente, los quieren desesperadamente de vuelta, y todo lo que eso conlleva, así que es muy triste”, expresó.
Este viernes se cumplen 700 días desde el inicio de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, en respuesta al ataque del 7 de octubre.
En ese período, el Ministerio de Sanidad de Gaza —controlado por Hamás— reporta más de 64.000 muertes, la mayoría como consecuencia de bombardeos sobre infraestructuras civiles.
A nivel internacional, diversos países y organizaciones han expresado su preocupación por la magnitud del conflicto.
Sudáfrica ha llevado el caso ante la Corte Internacional de Justicia, acusando a Israel de genocidio, acusación que también ha sido respaldada por algunas organizaciones de derechos humanos, tanto internacionales como israelíes.
Mientras tanto, Estados Unidos continúa desempeñando un rol clave como mediador entre las partes, en un conflicto que no muestra señales claras de resolución.

