RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El cine tiene el poder de capturar el alma de una cultura, y eso es precisamente lo que busca transmitir el documental “Donde Floreció una Devoción”.
Esta obra, que se estrenó en una gala de premier el 11 de diciembre de 2024 en el Cine Downtown Center de Santo Domingo, explora la historia, el arte y la devoción que rodea a una de las más antiguas tradiciones marianas de América: la Virgen de La Altagracia.
El proyecto sigue a la soprano Nathalie Peña Comas, quien, motivada por una tradición familiar, comienza a investigar las raíces históricas de la devoción a la Virgen de La Altagracia.
A lo largo de su recorrido, la acompañan figuras como el historiador Bernardo Vega, el religioso Monseñor de la Rosa y Carpio, y el artista José Morillo, quienes brindan sus perspectivas históricas y personales sobre la importancia de esta tradición.
A través de su exploración, Peña Comas visita lugares emblemáticos como la Basílica de Higüey y Hoyoncito, lugares claves donde se gestó esta devoción.
La historia, inspirada en el libro “Donde Floreció el Naranjo” de Monseñor Juan Félix Pepén, cobra vida a través de una animación vibrante y colorida, complementada por la voz emotiva de Peña Comas, creando una experiencia sensorial que conecta profundamente con el espectador.
En una entrevista con cinedominicano.com, la directora Elsa Turull de Alma explicó cómo surgió la idea del documental. Tras el éxito de su anterior proyecto “Camino a Higüey” en 2016, muchas personas quedaron interesadas en conocer la verdadera historia detrás de la devoción a La Altagracia, lo que motivó a Turull a profundizar en la investigación y crear este nuevo documental.
“Este proyecto nace de un deseo de explorar nuestras tradiciones, fusionando historia, arte y espiritualidad”, afirmó la directora.
Antes de su estreno en República Dominicana, “Donde Floreció una Devoción” ya había sido seleccionado en varios festivales internacionales de renombre, como el Sacre Scenae Festival en Italia, Cine en Valores en México, y Faith in Film en Arizona.
Además, se destacó como semifinalista en varios premios internacionales. Su participación en el Festival del Caribe en Cuba recibió elogios por su fresca representación de la religiosidad popular caribeña, combinando una narrativa visualmente europea con elementos tradicionales del Caribe.
El documental no solo se destaca por su contenido histórico y espiritual, sino también por su enfoque artístico. La música, compuesta por Andrés Rodríguez, incorpora instrumentos tradicionales como guitarra, trompeta y acordeón, mientras que el coro Koribe, dirigido por Nadia Nicola, aporta una dimensión emocional a la banda sonora.
La animación, a cargo de Lone Coconut, da vida a las pinturas de José Morillo, usando un estilo naíf que captura los colores y la esencia caribeña. (Cine Dominicano)

