RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La próxima subasta de dos cuadros inéditos de Amedeo Modigliani ha generado gran expectativa en el mundo del arte. Se trata del retrato de Raymond Radiguet y el Buste d’Elvira, ambos valorados entre 5,5 y 7 millones de euros, que se expondrán al público por primera vez en más de cinco décadas antes de su venta durante la Paris Art Week, el 24 de octubre de 2025.
La exposición gratuita, que se realizó del 17 al 23 de octubre en el 83 de la rue du Faubourg Saint-Honoré, permitió a coleccionistas y amantes del arte contemplar dos piezas excepcionales del maestro italiano.
Retrato de Raymond Radiguet: simbolismo y procedencia
El retrato de Raymond Radiguet, pintado en 1915, destaca por su carga simbólica e histórica. Radiguet, apenas un niño en la época, aún no había iniciado su obra literaria, pero circulaba en el ambiente artístico de Montparnasse. Modigliani aplicó líneas diagonales y planos facetados, junto con una paleta de ocres, marrones y azules, reflejando su influencia del cubismo y la escultura.
La obra incorpora la teoría del “doble mirar”: un ojo abierto hacia el mundo y otro cerrado en introspección, aportando una dimensión profética al retrato. El cuadro fue propiedad de Paul Guillaume, marchante clave en la difusión de la obra de Modigliani, y permaneció en la misma colección europea desde 1950, sin salir a subasta hasta la fecha.
Buste d’Elvira: misterio y luz mediterránea
El Buste d’Elvira, pintado entre 1918 y 1919, es uno de los dos únicos retratos conocidos de Elvira que permanecen en colecciones privadas. Modigliani retrató a la joven con ojos almendrados que evocan la influencia de las esculturas africanas, captando la luz mediterránea con pinceladas más diluidas.
La obra perteneció inicialmente al poeta y marchante Léopold Zborowski, luego a Lunia Czechowska, amiga cercana del artista, permaneciendo en colecciones privadas desde los años setenta. Nunca antes había sido subastada ni expuesta públicamente en más de 50 años.
Valor histórico y cultural
Ambas pinturas reflejan la relevancia de sus anteriores propietarios y su papel en la historia del arte moderno. La exposición de estas obras representa un hito cultural y ofrece al público la oportunidad de admirar piezas maestras de Modigliani en un solo evento. La subasta reafirma a París como epicentro del arte moderno, combinando historia, literatura y pintura en un espacio único.

