RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El economista Jaime Aristy Escuder aseguró que el crecimiento económico que experimentó la República Dominicana durante 2024 fue impulsado principalmente por los sectores de turismo, construcción y la creación de nuevos empleos en el sector privado.
Según Aristy Escuder, este crecimiento responde a las proyecciones del Banco Central, que estiman una de las tasas más altas de crecimiento de la región.
En una nota enviada a los medios, el especialista destacó que el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) junto con la creación de empleos permitió que el país se acercara a un ritmo de expansión cercano al 5 %, mejorando considerablemente respecto al 2.2 % registrado el año anterior.
Además, subrayó que el crecimiento interanual del PIB en el cuarto trimestre de 2023 fue del 2.2 %, y que el aumento en 2024 refleja el impacto positivo de las políticas monetarias implementadas a mediados de 2023.
En cuanto al sector turístico, Aristy Escuder destacó su contribución significativa al crecimiento del PIB, junto con otras actividades como el comercio, la construcción y la manufactura local.
También calificó de “sorprendente” el trabajo del sector privado, pues a pesar de las tasas de interés activas superiores al 12 %, las empresas lograron llevar a cabo inversiones en proyectos productivos que garantizan altos retornos.
El economista resaltó el buen desempeño del sector de la construcción, con una variación promedio acumulada del 3.2 % en los primeros once meses de 2024, lo que, según él, es un indicativo de la resiliencia de este sector frente a las altas tasas de interés.
Respecto a la política fiscal, Aristy Escuder la consideró correcta, pero sugirió que el gobierno podría haber brindado un mayor apoyo al sector productivo privado.
Para el futuro, el economista prevé que la economía dominicana mantendrá un buen ritmo de crecimiento, apoyado por un entorno internacional favorable y la proyección de un crecimiento de 2.7 % en Estados Unidos, principal socio comercial del país, a pesar de las altas tasas de interés impuestas por la Reserva Federal y las Notas del Tesoro.

