RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La obra “Ecos de sangre” llegará a la Sala Ravelo del Teatro Nacional Eduardo Brito del 9 al 19 de abril. El montaje está dirigido por Giovanny Cruz Durán. Además, el propio Cruz es el autor del texto teatral. Las funciones contarán con las actuaciones de Orestes Amador, Yorlla Castillo, Miguel Lendor y Nileny Dippton.
Un drama inspirado en la cultura taína
La historia de “Ecos de sangre” se inspira en la cosmovisión de los pueblos taínos. En particular, la obra aborda elementos de su mitología y su visión del mundo.
Además, el dramaturgo destaca la figura del dios primordial Yucahú Bagua Maorocoti, una de las deidades centrales de esta tradición indígena.
A partir de este contexto histórico, la obra construye un drama que reflexiona sobre el poder, el destino y los conflictos humanos.
Personajes que sostienen la trama
La puesta en escena presenta personajes que combinan historia, mito y drama.
Entre ellos destacan:
- Iguanamá, princesa interpretada por Nileny Dippton.
- Xucaba, personaje de carácter fuerte interpretado por Yorlla Castillo.
- Guaguyona, sabio behique interpretado por Miguel Lendor “Papachín”.
- Ananorex, severo cacique interpretado por Orestes Amador.
Cada personaje aporta una mirada distinta sobre el poder, la espiritualidad y las relaciones humanas.
Un teatro que va más allá del folclore
El dramaturgo Giovanny Cruz Durán transforma un hecho de inspiración taína en un conflicto dramático más amplio.
Además, evita caer en el localismo o en el uso superficial del folclore. Por el contrario, desarrolla una trama que conecta con temas universales.
De esta manera, la obra parte de un acontecimiento insular. Sin embargo, proyecta su historia hacia reflexiones que pueden entenderse en cualquier contexto cultural.
Una propuesta para la cartelera teatral
Con “Ecos de sangre”, la escena teatral dominicana suma una propuesta que combina historia, mito y drama.
Finalmente, el montaje busca acercar al público a la herencia cultural indígena. Además, invita a reflexionar sobre conflictos humanos que siguen vigentes en la actualidad.
Las funciones en la Sala Ravelo del Teatro Nacional prometen ofrecer una experiencia teatral intensa, centrada en la identidad cultural y la memoria histórica.

