RDÉ DIGITAL, WASHINGTON.- El programa de preferencia comercial HOPE/HELP para Haití avanzó esta semana en el Congreso de Estados Unidos, tras ser aprobada su reautorización en la Cámara de Representantes, quedando ahora pendiente de evaluación y votación en el Senado, donde sus promotores esperan una aprobación rápida.
La información la ofreció la congresista Sheila Cherfilus-McCormick, demócrata por Florida, quien destacó el respaldo bipartidista de la iniciativa y su impacto directo en la economía haitiana y en sectores productivos estadounidenses.
Apoyo al comercio y la estabilidad regional
El programa HOPE/HELP permite a Haití exportar productos textiles y de confección al mercado estadounidense bajo condiciones arancelarias preferenciales. Legisladores y empresarios lo defienden como un mecanismo clave para fomentar el empleo, atraer inversión y contribuir a la estabilidad regional.
La Cámara Americana de Comercio valoró la aprobación como un avance decisivo para la continuidad de las operaciones vinculadas a la cadena de suministro textil en Haití, un sector que depende de estas disposiciones para mantener su competitividad.
Amplio respaldo legislativo
La reautorización obtuvo una votación de 340 a 54. Cherfilus-McCormick afirmó que la medida protege empleos en ambos países, fortalece las cadenas de suministro y aporta estabilidad económica a Haití en un contexto crítico.
La congresista calificó la decisión como una “victoria crucial” para trabajadores, familias y empresas que dependen del programa, y recordó que HOPE/HELP ha impulsado el desarrollo industrial haitiano mediante el acceso preferencial al mercado de Estados Unidos.
La iniciativa fue enviada al Senado, donde aún no se ha fijado fecha para su votación. Sus defensores exhortan a una aprobación expedita para evitar interrupciones.
¿Qué contempla el programa HOPE/HELP?
Las leyes HOPE (Haitian Hemispheric Opportunity through Partnership Encouragement) y HELP (Haiti Economic Lift Program) facilitan la entrada de productos textiles fabricados en Haití al mercado estadounidense sin aranceles. Este esquema convirtió al sector textil en uno de los principales motores económicos del país.
Desde su implementación, el programa ha creado decenas de miles de empleos y ha atraído inversión extranjera, incluso en medio de crisis políticas y de seguridad.
Impacto en Haití y la República Dominicana
El programa, que venció el 30 de septiembre, sostiene una amplia cadena de valor regional. Involucra puertos, transportistas, navieras, fabricantes de telas, etiquetas e insumos, con efectos directos en la República Dominicana y en la generación de divisas.
El acuerdo, vigente desde 2006 y ampliado tras el terremoto de 2010, llegó a emplear a 60,000 trabajadores en Haití en 2021. En 2022, más del 80 % de las exportaciones haitianas provinieron del sector textil.
Además, por cada tres empleos creados en Haití, se genera uno formal en territorio dominicano, según datos de Fernando Capellán, presidente del parque industrial Codevi, ubicado en la frontera de Juana Méndez con Dajabón. Bajo este esquema se producen prendas para marcas como Hanes, Calvin Klein, Gap y Victoria’s Secret.

