RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.– El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió este miércoles sobre el impacto global de las nuevas restricciones impuestas por China a la exportación de tierras raras, calificando la medida como un caso de “China contra el mundo”.
Durante una conferencia de prensa en el marco de las reuniones de otoño del FMI y el Banco Mundial, Bessent instó a los aliados de Estados Unidos a fortalecer la cooperación económica y acelerar la diversificación de las cadenas de suministro globales.
“No queremos desacoplarnos. Pero debemos reducir riesgos y diversificarnos lejos de China lo más rápido posible”, afirmó.
Las declaraciones surgen días después de que Pekín impusiera controles adicionales a la exportación de tecnologías y minerales claves para la fabricación de imanes utilizados en sectores como la automoción, la electrónica y la defensa. China es actualmente el principal productor mundial de tierras raras, lo que otorga al país una posición dominante en el suministro global de estos materiales estratégicos.
Bessent confirmó que Washington ya está en conversaciones con socios como Canadá, Australia, India y países europeos para explorar respuestas coordinadas a las medidas de Pekín. Si bien señaló que Estados Unidos no busca una represalia directa, dijo esperar más diálogo con el gobierno chino durante la semana.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, también criticó las acciones de China, acusando a Pekín de intentar controlar la cadena de suministro global.
“Este no es un movimiento defensivo ni proporcionado. Es un claro ejemplo de coerción económica sobre el resto del mundo”, afirmó.
Las restricciones se producen en un contexto de tensión comercial renovada entre Washington y Pekín, que se ha intensificado durante la segunda presidencia de Donald Trump.

