RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Estados Unidos comenzó a aplicar este lunes un programa que requerirá fianzas de entre US$10,000 y US$20,000 a determinados solicitantes de visas de turismo y negocios. Sin embargo, la República Dominicana no figura entre los países incluidos en esta medida.
La disposición aplica a algunas solicitudes de visas B-1 y B-2. Además, alcanza a ciudadanos de alrededor de 50 países, principalmente de África y algunas naciones de América.
El Departamento de Estado explicó que el monto de la garantía será determinado por los funcionarios consulares. Por lo tanto, las fianzas podrán ascender a US$10.000, US$15.000 o US$20.000, según cada caso. El programa busca reducir la permanencia irregular.
La medida convierte en permanente un programa piloto iniciado en agosto de 2025. Asimismo, permite exigir una garantía económica antes de completar el proceso de solicitud de visa.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el dinero será administrado por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado. Posteriormente, será devuelto al viajero si cumple las condiciones de su visa y abandona Estados Unidos dentro del plazo autorizado.
El Gobierno del presidente Donald Trump sostiene que esta política busca reducir la permanencia irregular de extranjeros. En consecuencia, la disposición se enfoca en países cuyos ciudadanos registran mayores tasas de sobreestadía.
RD queda fuera de la medida
Entre los países de América incluidos en el programa figuran Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela. Mientras tanto, República Dominicana no aparece en la lista divulgada por el Departamento de Estado.
Además, la medida alcanza a varias naciones africanas, entre ellas Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda.
Las autoridades aclararon que el programa no modifica los requisitos generales para obtener una visa. En cambio, incorporé una garantía económica para determinados solicitantes.
Programa piloto dejó miles de solicitudes sin completar
Durante el primer año de aplicación del plan piloto, unas 20.000 solicitudes quedaron sujetas al pago de una fianza. Según el Departamento de Estado, cerca de la mitad de los solicitantes decidió no continuar con el proceso.
Finalmente, las autoridades estadounidenses indicaron que esta política forma parte de su estrategia para fortalecer los controles migratorios. De esta manera, buscan reducir el incumplimiento de las condiciones establecidas en las visas de turismo y negocios.

