RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en la madrugada de este sábado el inicio de “grandes operaciones de combate” en Irán. La acción cuenta con el respaldo de Israel. Según explicó, el objetivo es frenar el desarrollo nuclear y de misiles de largo alcance del régimen iraní.
Además, sostuvo que Teherán representa una amenaza directa para la seguridad estadounidense. Por ello, aseguró que su administración no permitirá que continúe el enriquecimiento de uranio ni la expansión de su capacidad armamentística.
Operación “Epic Fury”
La ofensiva, denominada “Operación Epic Fury”, incluye un amplio despliegue naval y aéreo en Oriente Medio. En primer lugar, Estados Unidos movilizó grupos de ataque de portaaviones en el Mediterráneo oriental y el Índico. Asimismo, incorporó cazas F-22, bombarderos estratégicos y sistemas de reabastecimiento aéreo.
De acuerdo con reportes preliminares, la primera fase incluyó decenas de misiles de crucero Tomahawk. Estos habrían sido lanzados desde posiciones marítimas estratégicas. Mientras tanto, Israel ejecutó ataques paralelos contra centros considerados clave para el poder iraní.
Llamado al pueblo iraní
Durante un mensaje de ocho minutos, aparentemente grabado en Mar-a-Lago, Trump instó a las fuerzas armadas iraníes a deponer las armas. Ofreció inmunidad a quienes cooperen. En caso contrario, advirtió que enfrentarán “consecuencias severas”.
Por otra parte, llamó al pueblo iraní a asumir el control del país una vez concluyan las operaciones. Según afirmó, esta sería una oportunidad “histórica” para redefinir el futuro político de Irán.
Respuesta y tensión regional
En respuesta, Irán lanzó misiles balísticos contra objetivos militares en Israel y en países del Golfo. Como medida preventiva, varias naciones cerraron temporalmente su espacio aéreo. Además, bases estadounidenses en Baréin y Catar redujeron su personal.
Sin embargo, Trump reconoció que podrían producirse bajas estadounidenses. Aun así, afirmó que su administración tomó medidas para minimizar riesgos.
Debate en Washington
La operación se ejecutó sin autorización formal del Congreso, órgano que tiene la potestad constitucional de declarar la guerra. Por consiguiente, legisladores demócratas cuestionaron la falta de consulta previa. Algunos incluso calificaron la decisión como una escalada de alto riesgo.
Contexto estratégico
La ofensiva ocurre tras meses de tensiones por el programa nuclear iraní. En junio, Estados Unidos atacó instalaciones en Fordó, Natanz e Isfahan. Desde entonces, los intentos diplomáticos se debilitaron.
Ahora bien, esta nueva campaña podría alterar el equilibrio de poder en Oriente Medio. También abre la posibilidad de una confrontación prolongada, con impacto global en seguridad y mercados energéticos.

