RDÉ DIGITAL, WASHINGTON.-La parálisis presupuestaria del gobierno estadounidense cumple este lunes su segunda semana sin señales claras de solución. La Casa Blanca advirtió que, si la situación persiste, comenzarán despidos definitivos de empleados públicos, mientras que ambos partidos se culpan mutuamente por el cierre.
Cerca de dos millones de funcionarios federales están afectados y no recibirán sueldo hasta que se apruebe un presupuesto. Los republicanos proponen extender el presupuesto actual hasta finales de noviembre, mientras los demócratas exigen mayor financiamiento para programas sociales.
Especialistas estiman que el cierre podría extenderse semanas, y algunos lo califican como “inconcebible” que dure meses, sobre todo por la presión que ejercerán las fuerzas armadas afectadas. Mientras tanto, el cierre ya está impactando vuelos por la falta de agentes de seguridad y controladores aéreos.
Aunque este cierre no ha superado aún el récord de 35 días de 2018-2019, algunos expertos consideran que la estrategia de “máximo sufrimiento” de Trump y la intransigencia política podrían hacerlo el más largo en la historia. La votación para avanzar en el Congreso está estancada, con solo 54 votos a favor, y no se esperan avances inmediatos.

