RDÉ DIGITAL, BRUSELAS.-El Gobierno de Estados Unidos ha rechazado liberar un cargamento de más de 26 millones de preservativos y otros anticonceptivos que permanecen bloqueados en un almacén en Bélgica, tras el cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), lo que impide su distribución a países con necesidades urgentes en materia de salud pública.
Según reportan los medios belgas De Standaard y Gazet van Antwerpen, el material incluye, además de preservativos, millones de medicamentos anticonceptivos orales, inyectables e implantables, así como 50,000 viales de inhibidores del VIH, valorados en más de 8.4 millones de euros. Todo este suministro permanece almacenado desde principios de año en la localidad de Geel, en el norte de Bélgica.
Los productos estaban destinados originalmente a países con sistemas de salud deficientes, pero desde que la administración de Donald Trump cerró Usaid en julio pasado, el material ha quedado inmovilizado. Algunas fuentes han advertido que podría ser destruido si no se encuentra una salida diplomática.
El Ministerio de Exteriores de Bélgica inició en agosto una ofensiva diplomática para tratar de resolver la situación. El canciller Maxime Prévot envió una carta a su homólogo estadounidense, Marco Rubio, y ha intentado facilitar negociaciones con terceros países que podrían estar interesados en recibir el cargamento. Hasta el momento, los esfuerzos no han dado resultados.
“Bélgica ha trabajado activamente para encontrar una solución en este tema particularmente complejo y sensible, pero seguimos encontrándonos con diferencias políticas fundamentales con Estados Unidos”, declaró un portavoz del Ministerio a De Standaard.
Una de las principales trabas, según explicó, es que Washington considera que ciertos anticonceptivos pueden promover el aborto, razón por la cual se niega a autorizar su distribución, a pesar de que existen evidencias científicas que contradicen esa interpretación.
El mismo portavoz desmintió versiones previas sobre una inminente destrucción del cargamento, pero no aclaró cuál será su destino final. “El margen para la negociación sigue siendo limitado”, afirmó.
Organizaciones como Médicos del Mundo en Bélgica han instado al gobierno belga y a la Unión Europea a aumentar la presión sobre Washington. Federico Dessi, director general de la organización, aseguró que “las reservas podrían salvar miles de vidas” y lamentó que, desde el desmantelamiento de Usaid, han aumentado los casos de VIH en varios países.
“Los derechos reproductivos y, por tanto, el acceso a los anticonceptivos es un derecho humano”, afirmó Dessi, señalando que el bloqueo pone en riesgo a poblaciones vulnerables.
Desde el Ejecutivo belga se comprometieron a seguir buscando una solución “dentro de los límites de lo que es diplomática y prácticamente factible”.

