RDE DIGITAL, WASHINGTON.- El Congreso de los Estados Unidos aprobó la asignación de más de 100,000 millones de dólares en ayuda de emergencia para hacer frente a los extensos daños causados por desastres naturales. Esta decisión llega tras intensas negociaciones sobre el proyecto de ley de gastos gubernamentales, que tiene como objetivo mantener la financiación del gobierno federal hasta el 14 de marzo de 2025.
La medida se produce luego de los devastadores impactos de dos huracanes consecutivos, Helene y Milton, que azotaron el sureste de EE. UU. este otoño, dejando un rastro de destrucción. Sin embargo, los fondos no solo se destinarán a estos dos fenómenos, sino que también abarcarán otros desastres recientes, según el proyecto de ley aprobado.
Asignación de fondos a la FEMA y la ayuda a residentes
Uno de los componentes clave del proyecto de ley es la asignación de dinero al fondo de ayuda para desastres de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). Este fondo es utilizado por el gobierno federal para reembolsar a los estados y gobiernos locales por los costos asociados con la recuperación, como la eliminación de escombros y las horas extras de bomberos y policías que trabajan durante los desastres.
El paquete incluye fondos para ayudar directamente a los residentes afectados por los desastres. Los sobrevivientes de huracanes, como los de Carolina del Norte, podrán recibir pagos de hasta 42,500 dólares, especialmente aquellos que no tienen seguro para cubrir los costos de reconstrucción. Esther Manheimer, alcaldesa de Asheville, Carolina del Norte, expresó su satisfacción por los fondos adicionales, subrayando que la recuperación será un proceso largo, aunque los primeros signos de mejoría ya son evidentes.
Financiación adicional y distribución de los fondos
El fondo de FEMA había quedado prácticamente agotado después de los huracanes, con una reducción significativa en su saldo a tan solo 5,000 millones de dólares en noviembre. Aunque el gobierno de Biden solicitó una asignación de 40,000 millones de dólares, el proyecto de ley finalmente aprobado destinó 29,000 millones a la FEMA.
Este dinero es solo una parte de los fondos destinados a la recuperación por desastres, y se espera que el Congreso asigne más recursos en el futuro. Además, la ley incluye aproximadamente 21,000 millones de dólares en asistencia a los agricultores, ayudando a mitigar los daños en cultivos y tierras agrícolas afectadas por los desastres.
Reconstrucción de infraestructura y apoyo a empresas
El proyecto de ley también destina 8,000 millones de dólares para la reconstrucción de carreteras y autopistas dañadas, así como 12,000 millones de dólares para subvenciones del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), destinados a ayudar a las comunidades a recuperarse. Estas subvenciones son fundamentales para los propietarios de viviendas sin seguro o con seguros insuficientes para cubrir los daños.
Adicionalmente, se asignan 2,200 millones de dólares en créditos con bajas tasas de interés para empresas, organizaciones sin fines de lucro y propietarios de viviendas que buscan reconstruir sus propiedades después de los desastres.
Ayuda más allá de los huracanes Helene y Milton
Aunque los huracanes Helene y Milton han sido los eventos más recientes, la asignación de fondos cubre una gama más amplia de desastres. Entre ellos se incluyen incendios forestales, sequías, inundaciones, tormentas de viento y exposiciones al humo. Por ejemplo, se han destinado 1,500 millones de dólares para ayudar a las víctimas del incendio forestal más grande en la historia registrada de Nuevo México, el incendio Hermit’s Peak/Calf Canyon, y para la reconstrucción del puente Francis Scott Key en Baltimore.
Los fondos también se emplearán para la reconstrucción de infraestructura dañada por otros desastres recientes, como el incendio masivo en Maui, que arrasó la ciudad de Lahaina en 2023. Según Stan Gimont, asesor de recuperación comunitaria, la limpieza de los escombros de este desastre se extenderá hasta el verano de 2024, demostrando que la recuperación de desastres puede ser un proceso largo y costoso.
Conclusión
La asignación de estos recursos refleja la urgencia de apoyar a las comunidades afectadas por los desastres naturales y garantizar que la recuperación sea lo más eficiente posible. Si bien la ayuda financiera es un paso crucial, la reconstrucción y el restablecimiento de los servicios básicos requerirán esfuerzos continuos de los gobiernos federal, estatal y local, así como de las comunidades afectadas.

