RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La estabilidad económica y financiera a largo plazo está intrínsecamente ligada a la sostenibilidad ambiental y el cambio climático. Fenómenos climáticos extremos como inundaciones, sequías y tormentas pueden comprometer la viabilidad de proyectos de inversión y la solidez de las empresas, afectando a su vez a las instituciones financieras.
Sin embargo, a pesar de esta realidad, una encuesta realizada por la Superintendencia de Bancos (SB) en colaboración con la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Banco Mundial revela que un 56 % de las entidades de intermediación financiera en República Dominicana aún no ha implementado políticas que integren factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) o climáticos.
El informe, basado en la encuesta realizada a 43 entidades financieras que incluyen bancos múltiples, asociaciones de ahorros y préstamos, bancos de ahorro y crédito, corporaciones de crédito y entidades públicas de intermediación financiera, advierte sobre los posibles riesgos financieros no identificados que esta falta de integración podría acarrear.
Actualmente, se identifican 31 entidades con enfoque en eficiencia energética, construcción sostenible y transporte, pero más de la mitad no ofrece líneas de crédito con objetivos ambientales, lo que señala una brecha importante en el enfoque sectorial.
El informe destaca la oportunidad que el sector financiero dominicano tiene para adoptar prácticas más sostenibles. La implementación de políticas ASG se plantea como una vía para mitigar riesgos y descubrir oportunidades rentables de inversión a largo plazo.
La Taxonomía Verde es presentada como una herramienta clave para identificar y clasificar actividades económicas y activos que contribuyan sustancialmente a los objetivos ambientales y climáticos del país, favoreciendo la financiación de proyectos con menor impacto ambiental o incluso neutros.
A pesar de que la mayoría de las entidades financieras reconoce la relevancia e impacto financiero de los temas ambientales y climáticos, el informe señala que un porcentaje significativo aún no considera estos temas como relevantes en términos financieros. Ante esta situación, se propone incrementar la sensibilización en estas instituciones.
Julio Caminero, intendente de Bancos, enfatiza la necesidad de que la sociedad asuma conjuntamente la emergencia climática y contribuya a mitigar su impacto desde diversos ámbitos. Por su parte, Rodrigo Pereira Porto, del Banco Mundial, destaca la alta vulnerabilidad del país frente al cambio climático y la importancia de que el sector financiero adopte un rol más activo en la sostenibilidad ambiental.

